Cuenta regresiva
Sus abogados afirman que se le negaron las protecciones contempladas en la Convención de Viena, que indican que las personas detenidas deben tener acceso a los funcionarios consulares de su país.
El presidente George W. Bush le ha pedido a los gobiernos estatales que revisen los casos, pero la Corte Suprema de Justicia dijo este año que ni el presidente ni la corte internacional pueden detener las acciones legales de Texas.
Los simpatizantes de Medellín dicen que al Congreso o a la legislatura de Texas se les debe dar la oportunidad de aprobar una ley que fije los lineamientos para nuevas audiencias antes de que se determine si se le ejecuta.
Los abogados de Medellín pidieron el lunes a la Corte Federal de Apelaciones del 5to Circuito que suspenda la pena y otorgue permiso para interponer una nueva apelación en su nombre. También se mantenían a la espera de noticias de la Corte Suprema estadounidense, a la que pidieron el viernes que detenga la ejecución hasta que pueda aprobarse una legislación para formalizar las revisiones del caso.
La Secretaría de Justicia de Texas exhortó el lunes a la Corte Suprema a rechazar las apelaciones, por considerar que la ejecución "se apega totalmente al derecho internacional", e hizo notar que los jueces ya han fallado que las decisiones de la Corte Mundial no son leyes estadounidenses y no son vinculantes en los tribunales de Estados Unidos.
Terra/AP
