América Latina
Un alto funcionario español pidió el martes a los gobiernos latinoamericanos ver los procedimientos de inmigración en la Unión Europea "con tranquilidad y diálogo" y calificó de infundada la alarma regional por la propuesta de retener a un indocumentado hasta 18 meses a la espera de deportación.
"No hay ningún plan de expulsión de millones y millones de inmigrantes, como se ha dicho", declaró Diego López Garrido, secretario de Estado español para la Unión Europea. "Lo que hay es la pretensión de que en Europa se regule de forma común la inmigración legal y los procedimientos contra la inmigración ilegal".
En meses recientes la Unión Europea aprobó la llamada "directiva de retorno", que propone retener a los inmigrantes hasta un máximo de 18 meses antes de su deportación.
En una entrevista con The Associated Press, López Garrido, ex dirigente del Partido Comunista Español (PCE) y negociador por su país de un pacto europeo de inmigración que será aprobado en octubre, dijo que éste es un tema que "debe ser tratado con tranquilidad".
"Se debe mantener el máximo diálogo posible, porque sin diálogo se da lugar a noticias que pueden ser no fundadas".
Indicó que en la Unión Europea "se ve a la inmigración como algo que incluso hay que agradecer porque aumenta nuestro bienestar".
Pero hizo notar que en "este fenómeno global por el enriquecimiento de algunos y la necesidad de otros" también se puede producir un desangramiento en los países de origen con la fuga de gente joven.
"Entonces, aquí se requiere de un acuerdo", declaró. "No debemos vernos como países que están unos en una trinchera y otros en otra: estamos en el mismo bando".
López Garrido está en Washington para hablar de temas trasatlánticos con miembros del Congreso, gobierno y dirigentes políticos, incluidos asesores de los candidatos presidenciales John McCain y Barack Obama.
Explicó que en el pacto europeo, que sería aprobado el 15 de octubre en una cumbre de gobernantes europeos en Bruselas, la inmigración es vista como "algo positiva y hay que hacerla de acuerdo con los países originarios de la inmigración".
Uno de sus mayores promotores, dijo, ha sido España --cuya población inmigrante se elevó en cosa de años del 2% al 11% ahora-- y más recientemente Francia, que también tiene un porcentaje similar de inmigrantes.
España fue incluso el primer país europeo que comunicó a los gobiernos americanos que no cambiará su política de retención de inmigrantes por 45 días a la espera de expulsión, y el gobierno del presidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero está promoviendo ahora, sobre la base de reciprocidad, la participación de los inmigrantes legales en las próximas elecciones municipales dentro de tres años.
López Garrido dijo que el pacto de inmigración respeta los derechos humanos, aumenta fondos para el desarrollo, consolida el derecho de asilo, no contempla una expulsión masiva y endosa la directiva de retorno con garantías de supervisión judicial, ayuda jurídica gratuita y protección de los menores.
Terra/AP