PENA MUERTE
Huntsville (Texas), 5 ago (EFE)- El mexicano José Medellín fue ejecutado hoy a las 9.55 (02.55 GMT) en el penal de Hunstsville, pese a los esfuerzos internacionales para que su caso fuera revisado.
Antes de recibir la inyección letal, Medellín, de 33 años, pidió perdón por el brutal crimen por el que había sido condenado, la violación y asesinato de dos adolescentes en Houston, en 1993.
"Siento el dolor que he causado, por favor no odien. Que esto les otorgue la compensación emocional que están buscando", dijo mirando a las familias de las víctimas, antes de dirigirse al policía que le custodiaba con sus últimas palabras, "estoy listo".
Medellín fue condenado a muerte en 1994 por la violación y asesinato de Jennifer Ertman, de 14 años, y Elizabeth Peña, de 16, a las que él y otros cinco miembros de su pandilla violaron, golpearon y finalmente ahorcaron con un cinturón.
El reo, vestido con uniforme blanco, estaba tranquilo y se volvió un par de veces a mirar a los testigos que le acompañaban para decirle que les quería.
Medellín, que había pedido expresamente que ninguno de sus familiares estuviera presentes en el momento en el que se le aplicara la inyección letal, estuvo acompañado de su amiga Sandra Crisp y de sus abogados Sandra Babcock, Donald Donovan y Katerine Amirfar.
Según dejó dispuesto el reo, Crisp recibirá sus pertenencias y será la responsable de decidir qué hacer con su cuerpo.
Por parte de las víctimas, acudieron el padre de Jennifer, Randy Ertman y dos amigas de la familia, Cristina Almaraz y Charline Hall, que permanecieron tranquilos durante la ejecución, junto con los padres de Elisabeth, Adolfo y Melissa Peña, y su tío Carlos Peña.
A la salida del penal, el padre de Jennifer mostró su satisfacción por la muerte de Medellín, que había estado esperando "durante mucho, mucho tiempo", según confesó a la prensa.
"Ahora voy a esperar cada día, cada día de mi vida, a que los otros cinco responsables de la muerte de mi hija sean ajusticiados", aseguró.
La ejecución, prevista para las 18.00 hora local (23.00 GMT) se vio demorada más de tres horas a la espera de la decisión del Tribunal Supremo, al que habían apelado los abogados de Medellín tras agotar el proceso judicial en las cortes de Texas.
Habitualmente, las decisiones del Supremo llegan antes de la hora fijada para la ejecución pero la repercusión del caso, cuya suspensión pidió la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, ha hecho al tribunal sopesar la decisión hasta el final.
Medellín era uno de los 51 mexicanos que están en el corredor de la muerte en Estados Unidos sin haber recibido asistencia consular durante su detención, según la CIJ. EFE pg-elv/pgp/ma
Terra/EFE