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La Policia Federal brasileña frustró supuestos planes de fuga del narcotraficante colombiano Juan Carlos Ramirez Abadía y del brasileño Fernandinho Beira Mar de una prisión de alta seguridad, informó la prensa este martes.
Cuatro personas, acusadas de complicidad con los detenidos, fueron arrestadas. "Su objetivo era (...) liberar a esos líderes que estaban fomentando esa acción", dijo en Campo Grande (centro oeste) el delegado de la Policía Federal en esa ciudad, Wilson Damazio, entrevistado por TV Globo.
Los narcotraficantes fueron acusados de formar una banda para delinquir que pretendía realizar ataques contra la prisión en que se encuentran y promover secuestros de jueces para intercambiarlos por presos.
Pero el abogado de ambos, Luiz Bataglin, negó las acusaciones contra sus clientes después de que éstos fueron sometidos a un interrogatório que se extendió hasta la madrugada del martes.
La prisión en la que se encuentran los narcotraficantes fue atacada el 13 de abril pasado, por diez hombres armados con fusiles, pero la reacción de los guardias del presidio los puso en fuga.
El mayor traficante de Brasil, Fernandinho Beira-Mar, uno de los 160 detenidos en ese penal próximo a la frontera brasileño-boliviana, fue capturado en 2001 en Colombia, acusado de enviar drogas a Estados Unidos y de abastecer de armas a la guerrilla de las FARC.
Además de Abadía, alias "Chupeta", detenido el 7 de agosto 2007 en Brasil y considerado uno de los barones internacionales de la droga, allí está recluido también un jefe del cártel del Norte del Valle en Colombia.
La Justicia Federal de Sao Paulo negó en julio un acuerdo de "delación premiada" que otorgaría beneficios a Abadía a cambio de información.
En Brasil, Ramírez Abadía enfrenta cargos por lavado de dinero, asociación ilícita para delinquir, uso de documentos falsos y corrupción activa, que pueden costarle unos 30 años de prisión. El narcotraficante era buscado por autoridades de Colombia y Estados Unidos.
Terra/AFP