China-EEUU-Darfur-DDHH-JO-2008
Las autoridades chinas revocaron el visado del estadounidense Joey Cheek, medalla de oro en los Juegos de invierno de Turín-2006 en patinaje de velocidad y militante de la causa de Darfur, indicaron este miércoles varios grupos no gubernamentales.
"Pese al hecho que siempre hablé de manera positiva del ideal olímpico, y que jamás hice un llamamiento a un boicot o un pedido a un deportista de quebrar una regla del COI, mi visado fue revocado en menos de 24 horas antes de mi partida", declaró Cheek, uno de los co-fundadores del Team Darfur.
"La embajada de China en Washington revocó el visado del medallista de oro olímpico y co-fundador de Team Darfur Joey Cheek para viajar a Pekín en ocasión de los Juegos Olímpicos", dijo el grupo activista Team Darfur en un comunicado enviado a la AFP.
La embajada China en Washington, que avisó a Cheek sobre esa decisión, indicó que no debía "dar una razón" por no otorgarle la visa, según el mismo comunicado.
Cheek, hoy retirado, tenía pensado viajar a la capital china para apoyar a más de 70 deportistas en competición que se comprometieron a llamar la atención, durante los Juegos (8 al 24 de agosto), sobre la situación en la región sudanesa de Darfur.
El ministerio de Relaciones Exteriores indicó este miércoles que las visas forman parte de la capacidad soberana que tiene el Estado, asegurando que se daban en función de la ley china y con los mismos criterios que practican otros países anfitriones de Juegos.
"El objetivo es permitir que las competiciones se desarrollen en un clima seguro y conveniente, tanto para los espectadores como para los participantes", añadió el ministerio en un comunicado.
"Una cosa es que te rechacen un visado y otra distinta que te lo revoquen", dijo por su parte Jonathan Freedman, portavoz de la organización Dream for Darfur.
China tiene relaciones estrechas con Sudán al ser uno de los principales compradores de petróleo del país africano y un inversor clave en su economía.
Los grupos militantes de la causa de Darfur han acusado a este país de no hacer lo suficiente para tratar de resolver la situación conflictiva en esa región.
El conflicto empezó en 2003 cuando los rebeldes tomaron las armas en contra de las fuerzas gubernamentales, apoyadas por milicias.
El conflicto ha dejado más de 300.000 muertos y ha obligado a desplazarse a más de 2,2 millones de personas según las Naciones Unidas.
De acuerdo al gobierno sudanés, los muertos no superan las 10.000 personas.
Terra/AFP