La Paz, 7 Ago (Notimex)- El ministro de la Presidencia de Bolivia, Juan Ramón Quintana, advirtió hoy que los recientes hechos de violencia ponen al país en el umbral de un golpe de Estado en contra del gobierno del presidente Evo Morales.
En declaraciones a periodistas, Quintana dijo este jueves que las acciones de violencia de esta semana hacen presumir que Bolivia está a las puertas de una asonada y llamó a detener las protestas y acudir este domingo al referendo revocatorio en paz.
El funcionario aseveró que en estas circunstancias "la estrategia (de la oposición) ya no es tanto frenar el referendo revocatorio, sino derrocar al presidente de la República y desplomar el orden democrático".
Los bolivianos acudirán este domingo a las urnas para definir la permanencia en sus cargos de Morales, el vicepresidente Alvaro García Linera y de ocho de los nueve prefectos (gobernadores) de esta nación sudamericana.
La ley de la consulta estableció que para que las autoridades pierdan su investidura la opción "No" en el proceso democrático deberá superar la votación total con que ganaron los comicios del 2005, así como el porcentaje.
Morales y García Linera ganaron los comicios de 2005 con un total de un millón 544 mil 374 votos, cifra equivalente al 53.74 por ciento de los sufragios válidos.
El ministro Quintana explicó que las protestas en los departamentos de Beni, Pando, Santa Cruz y Tarija, opositoras al gobierno de Morales, "constituyen el preludio del golpe. Es lo mismo que ocurría en los golpes de Estado de los años 80".
Insistió en que Bolivia vive un montaje de golpe de Estado "al típico estilo de las dictaduras" y precisó que las acciones realizadas por los gobernadores de las regiones opositoras son "actos de sedición".
"Para ello han organizado fuerzas ilegales y paramilitares, para atentar contra todas las libertades públicas", indicó el funcionario que el pasado martes víctima de un atentado al ser baleada la camioneta en la que se transportaba.
Quintana dijo que "la organización de grupos facciosos, violentos, desde las propias prefecturas, pagados con dinero del pueblo, no es nada más que eso, un verdadero golpe al orden constitucional".
Terra/Notimex