Internacional
Por Daniel Wallis
NAIROBI (Reuters) - El mundo debe solucionar las crisis en Oriente Medio y Somalia o éstas engendrarán más del extremismo que motivó los bombardeos a las embajadas de Estados Unidos en el este de Africa una década atrás, advirtió el jueves el primer ministro de Kenia.
Raila Odinga estaba hablando en una ceremonia para conmemorar el décimo aniversario de las explosiones que destruyeron las misiones de Washington en Nairobi y Dar es Salaam y causaron la muerte a más de 200 personas, en su mayoría ciudadanos africanos.
La responsabilidad de los devastadores ataques fue atribuida a Al Qaeda, la primera vez que la agrupación de Osama Bin Laden irrumpía en la escena mundial.
"La escala de esta atrocidad impactó profundamente a nuestra nación," dijo Odinga tras depositar una corona en el sitio de la explosión en Nairobi.
"Debemos mover el cielo y la tierra en la lucha contra el el azote del terrorismo. Pero al mismo tiempo, a menos que brindemos soluciones justas a las crisis políticas como aquellas en Oriente Medio, nuevos extremistas seguirán siendo creados," agregó.
Odinga llamó a la rápida creación de estado independiente palestino con fronteras seguras para Israel, y también instó al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas a poner fin a la violencia y el sufrimiento que han afectado al caótico vecino de Kenia, Somalia.
"Debemos hacerlo no sólo porque es nuestro deber humanitario. Una Somalia sin ley amenaza la seguridad de Kenia," señaló.
Estados Unidos dice que varios operativos de Al Qaeda que sospecha serían responsables de los bombardeos de 1998 han buscado refugio en Somalia.
Odinga prometió que su Gobierno nunca bajaría la guardia.
"Las descarnadas revelaciones de los últimos días nos han recordado una vez más que tenemos a terroristas entre nosotros todavía planeando terribles actos," dijo en su discurso.
Los musulmanes kenianos se quejan de sufrir discriminación por parte de las autoridades. Pero Odinga dijo que ninguna comunidad en particular sería blanco en la búsqueda de los extremistas.
(Editado en Español por Juana Casas)
Terra/Reuters