Programa autodeportación
Otro cosa que la preocupa es la situación económica en México.
"Vamos a comenzar de nuevo, mucha gente como nosotros ya se regresó y todos están buscan trabajo, así como lo haremos nosotros", agregó.
La pareja utilizará el dinero de la venta de su casa rodante en el sur de Tucson para comprar una vivienda en Sinaloa.
Los Abaez regresan por sus propios medios pese a que esta semana comenzó en cinco ciudades del país: Santa Ana y San Diego (California); Phoenix (Arizona); Charlotte (Carolina del Norte), y Chicago (Illinois) un programa piloto de auto-deportación.
"No creo que nadie acepte entregarse de forma voluntaria. Para eso mejor agarras tu cosas como nosotros y te vas", sostuvo Alejanda, para quien la iniciativa federal es "una burla".
Terra/EFE
