PENA DE MUERTE
Patricia Giovine El Paso (Texas), 11 ago (EFE)- Las recientes ejecuciones de dos reos hispanos en Texas demuestran que el sistema penal estatal ignoró los protocolos internacionales, aseveró hoy el director de la Coalición para la Abolición de la Pena de Muerte, Rick Halperin.
En entrevista con Efe, Halperin sostuvo que Texas ha decidido ignorar los derechos que tienen los reos en base a tratados internacionales, en este caso la Convención de Viena en cuanto a relaciones consulares, del que Estados Unidos es firmante.
"Lo importante es ejecutar, y eso es lo que hacen sin ver más allá", expuso.
El mexicano Jose Medellín y el hondureño Heliberto Chi, ajusticiados la semana pasada, no fueron informados al momento de su arresto, como era su derecho, de que podían contar con ayuda consular.
En el caso de Medellín, condenado por la violación y asesinato de dos jovencitas, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) pedía una suspensión de su ejecución para dar tiempo a que el Congreso estadounidense aprobara una ley que permitiera la revisión de su caso y el de otros 50 mexicanos presos en EEUU que no recibieron una notificación consular en desacato al tratado internacional.
De acuerdo con el directivo de la coalición y miembro de Amnistía Internacional (AI), Texas experimenta una ola de ejecuciones, que suman ya seis este año, y que podría elevarse a ocho esta semana con el ajusticiamiento del afroamericano Leon Dorsey programado para mañana y del hispano Michael Rodríguez, el jueves.
En el caso de Rodríguez, condenado por el asesinato de un policía, no se espera una suspensión del castigo, ya que él mismo ha declinado continuar con su proceso de apelaciones y ha decidido no solicitar clemencia a la Junta de Perdones del estado.
Halperin expuso que la ejecución de los dos extranjeros puso de relieve un aspecto ignorado por el sistema penal de Texas que es el dolor de las familias de los sentenciados a muerte.
La madre de Chi, Mirna Soyapa Chi, sostuvo a Efe que el estado ha sido insensible a su dolor, "que es el dolor de una persona inocente a la que están castigando", comentó.
Chi fue condenado a la pena máxima por dispararle mortalmente al encargado de una tienda de ropa durante un asalto.
Soyapa Chi expresó que las autoridades de Texas no ofrecen ningún tipo de apoyo emocional para las familias de los condenados a muerte, a las que dice, someten a "tortura psicológica" tales como nombrar el área de las últimas visitas con su familiar, todavía vivo, "Sala Velatoria".
Según Halperin, Texas y los estados en los que existe la pena de muerte, únicamente continúan el círculo de violencia y dolor que inicia cuando un delincuente le quita la vida a un inocente, destruyendo no únicamente a su víctima sino a su familia.
El círculo continúa cundo el estado le quita la vida a ese reo e inicia el dolor de los familiares del condenado.
"El deber de un estado no es el de prolongar el círculo de dolor, sino terminar con él", aseguró el activista.
De acuerdo con el Departamento de Justicia Penal, el estado de Texas ejecutó en tan nueve meses del año 2007 a 26 hombres, de 42 que fueron ejecutados a nivel nacional en el mismo período.
Al levantarse en mayo pasado la moratoria iniciada en octubre del 2007 de las ejecuciones, se realizaron en Texas seis y hay 14 más programadas para el resto del año en una lista que podría aumentar en cualquier momento.
Halperin manifestó que nada hace suponer que Texas disminuirá su ritmo de ajusticiamientos, aunque reconoció que el estado sentencia a menos delincuentes a muerte que en el pasado, gracias a que se añadió en el código penal estatal la cadena perpetua sin posibilidad de fianza.
Y aunque no existe una iniciativa de ley que busque abolir este castigo, como ya lo hizo el estado de Nueva Jersey, adelantó que las organizaciones contra la pena de muerte seguirán en pie de lucha para educar a la comunidad estadounidense.
"Sí, los condenados a muerte son hombres que en su mayoría han cometido crímenes terribles y deben ser alejados para siempre de la comunidad, pero no asesinándolos, sino aislándolos en cárceles por el resto de sus vidas", concluyó.EFE mpg/ma
Terra/EFE