Violencia en Irak
Las autoridades iraquíes impusieron el martes un toque de queda en la capital de la inestable provincia de Diyala, después de que el gobernador sobrevivió a un ataque suicida con bomba contra su convoy.
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Bagdad, (Reuters).- Dos personas murieron y siete resultaron heridas en el ataque, cuando el suicida detonó un cinturón de explosivos cerca del convoy del gobernador de Diyala, Raad Rasheed, en la capital provincial Baquba, a 65 kilómetros al noreste de Bagdad.
Rasheed resultó ileso.
El canal de televisión estatal Iraqiya dijo que el toque de queda había sido impuesto sobre el centro de la ciudad desde el mediodía del martes hasta la mañana del miércoles.
La provincia ha sido escenario de una fuerte campaña de seguridad durante dos semanas por parte de las fuerzas iraquíes, respaldadas por Estados Unidos, contra los militantes sunitas de Al Qaeda, que frecuentemente utilizan suicidas como táctica.
Aunque la violencia descendió a niveles no vistos desde el 2004, la provincia étnicamente mixta es considerada uno de los últimos santuarios de Al Qaeda.
Muchos ataques recientes en la provincia han sido llevados adelante por mujeres suicidas con bombas, una táctica cada vez más usada por Al Qaeda este año. No estaba inmediatamente claro si el atacante del martes era hombre o mujer.
Las fuerzas iraquíes, respaldadas por helicópteros y soldados estadounidenses, tomaron el mes pasado medidas de seguridad en Diyala, revisando casas y deteniendo decenas de personas.
El Gobierno iraquí dijo el lunes que estaba realizando una pausa de unos días en el operativo para permitirle a los militantes que se rindan.
Terra/Reuters
