América Latina
Durante los últimos 31 años Fernando Lugo vistió los hábitos sacerdotales de la congregación Verbo Divino, se convirtió en obispo hasta que decidió renunciar para ser candidato presidencial. La dispensa papal llegó solo algunos días antes de asumir como presidente del Paraguay.
El ex clérigo nació el 30 de mayo de 1951 en el seno de una familia humilde del pueblo rural de San Pedro del Paraná, en el departamento de Itapúa, a 400 kilómetros al sur de Asunción.
El 9 de diciembre de 2007, las primarias del pequeño partido opositor Democracia Cristiana, sin representación parlamentaria, eligió por unanimidad a Lugo como candidato, para luego liderar la APC (Alianza Patriótica para el Cambio) de oposición.
"Llegó la hora del cambio", fue su lema de campaña y prometió que a partir del 15 de agosto "seremos todos iguales".
Para evitar comparaciones odiosas, rechazó parecerse al gobernante venezolano Hugo Chávez y en una entrevista con AP aclaró: "Si bien valoramos los procesos democráticos de los gobiernos progresistas de la región, cada vez estamos más convencidos de que Paraguay tiene que hacer su propio proceso. Hay elementos comunes en la región, desafíos comunes, pero también procesos diferenciados. Nosotros queremos hacer nuestro propio proceso, con una identidad propia".
"Creemos que Paraguay no se inclinará ante nadie. A veces ponen el dilema: o China continental o Taiwán, o Chávez o Estados Unidos. Paraguay mantendrá el justo equilibrio, Paraguay mantendrá relaciones con todos; no caerá en la sumisión por más grandes o pequeños que sean", sostuvo Lugo.
El joven Fernando Lugo ingreso al Noviciado de los misioneros de la congregación Verbo Divino en 1970. En septiembre de 1972 profesó en Asunción y en 1975 hizo los votos perpetuos.
Estudió en la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción de la capital, donde obtuvo el título de licenciado en Ciencias Religiosas.
Fue ordenado sacerdote el 15 de agosto de 1977, se trasladó a Ecuador para trabajar como misionero en la diócesis de la provincia andina de Bolívar. Justamente, las hermanas de caridad "Carmelitas" tejieron para él la banda presidencial con los colores rojo, blanco y azul.
En 1992 fue nombrado Superior Provincial de los misioneros del Verbo Divino y vicepresidente de la Confederación de Religiosos del Paraguay.
El 17 de abril de 1994 fue ordenado obispo y asignado a la diócesis de San Pedro, una de las regiones más pobres del país, donde apoyó a los campesinos sin tierra en momentos que Paraguay vivía los primeros años de su turbulenta transición hacia la democracia plena iniciada el 3 de febrero de 1989 con el cruento derrocamiento del dictador general Alfredo Stroessner que había accedido al poder en 1954.
En julio de 2005 pasó a ser obispo emérito pero un año antes fue jubilado por el papa Juan Pablo II y dos meses después comenzó a desarrollar su vocación tardía: la política, lanzando críticas hacia el gobierno del presidente Nicanor Duarte.
En junio de 2006 el partido Patria Querida, segunda fuerza opositora del país, le pidió que liderara la creación de un movimiento de concertación con el objetivo de terminar con 60 años de poder del Partido Colorado.
El 18 de diciembre de 2006 presentó su renuncia al ministerio sacerdotal y a la dirección del colegio Verbo Divino, y el 25 de ese mes anunció su ingreso oficial en la política, con miras a las elecciones generales de 2008.
Finalmente, conmovió la historia política local al vencer en las elecciones del 20 de abril de 2008 al centenario y oficialista Partido Colorado, con 61 años de hegemonía.
Su victoria forzó al papa Benedicto XVI a dispensarlo del estado clerical, el 30 de julio de 2008, dejándolo en condición de laico.
De acuerdo con la constitución, deberá entregar el poder a su sucesor en 2013.
Terra/AP