Internacional
Por Zeeshan Haider
ISLAMABAD (Reuters) - El presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, está listo para renunciar antes de enfrentar una imputación en la Asamblea Nacional del país, dijeron el viernes funcionarios de la coalición gubernamental.
Las especulaciones sobre si Musharraf, ex jefe del Ejército y firme aliado de Estados Unidos, renunciará han ido en aumento desde que la coalición gobernante, liderada por el partido de la asesinada ex primera ministra Benazir Bhutto, detalló la semana pasada que planea impugnarlo.
Un portavoz del presidente ha repetidamente negado los reportes de los medios acerca de que está a punto de renunciar, y lo hizo nuevamente el viernes, diciendo que los "rumores maliciosos y sin fundamento" acerca del plan del presidente de renunciar estaban dañando la economía.
Pero funcionarios de la coalición dijeron que continúan las negociaciones sobre los términos de la renuncia del impopular presidente, aunque los dos principales partidos de la alianza diferían sobre si Musharraf debería enfrentar un juicio en caso de renunciar.
"Está listo para renunciar, pero está poniendo condiciones como inmunidad por la acción del 3 de noviembre," precisó el funcionario, que no quiso ser identificado, refiriéndose a la imposición, el año pasado, de seis semanas de estado de emergencia por parte de Musharraf.
"Continúan las conversaciones. El tema aún no está concluido. Veamos qué ocurre," agregó el funcionario, que tiene conocimiento de las negociaciones.
La incertidumbre sobre su destino puso nerviosos a los inversores.
Musharraf llegó al poder en un golpe de Estado en 1999, pero ha permanecido aislado desde que sus aliados perdieron una elección en febrero.
El portavoz de Musharraf, el mayor general retirado Rashid Qureshi, dijo que los rumores sobre un plan de renuncia son "maliciosos y sin fundamento."
Pero Tariq Azeem Khan, un político cercano a Musharraf y ex viceministro del Gobierno, mencionó que las conversaciones continuaban.
(Reporte adicional de Jon Boyle en Londres y Tabassum Zakaria en Washington; Editado en español por Gabriela Donoso)
Terra/Reuters