¿Cese al fuego?
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, señaló por su parte que la decisión de Moscú de enviar tropas a Georgia había dañado su credibilidad en el extranjero.
"La intimidación y el amedrentamiento no son modos aceptables de conducir la política exterior en el siglo XXI," dijo en Washington antes de partir a Texas para unas vacaciones.
Merkel también llamó al Kremlin a retirar sus fuerzas del centro de Georgia y a implementar el plan de paz patrocinado por Francia.
"Queremos que el plan de seis puntos (de Francia) sea implementado de inmediato para que las tropas rusas no estén más tiempo en Georgia, afuera de Abjasia y Osetia del Sur," dijo a la conferencia de prensa conjunta con Medvedev.
La presión de Berlín es significativa porque Moscú generalmente considera a Alemania un país más comprensivo que sus ex enemigos de la Guerra Fría, Londres y Washington.
Incluso los normalmente confiables aliados de Rusia en partes de la ex Unión Soviética han permanecido en su mayoría silenciosos sobre el tema.
Rusia sostiene que sus acciones están totalmente justificadas por la "agresión" y el "genocidio" de Georgia al atacar Osetia del Sur la semana pasada.
Terra/Reuters
