El Mundo
Soldados rusos se retiraron el sábado del centro de una población cercana a la capital de Georgia luego que el presidente de Rusia, Dmitry Medvedev, firmó un acuerdo de cese del fuego, pero quedaban dudas sobre la rapidez con que los efectivos militares rusos abandonarán el país.
De hecho, la cancillería georgiana informó que separatistas de la provincia de Abjasia, han tomado 13 aldeas y una planta de electricidad en Georgia.
El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia Serguei Lavrov reveló la decisión del Kremlin de establecer pautas de pacificación en una zona que considera de su esfera de influencia.
Georgia, la patria de Stalin, fue durante 70 años una república de la Unión Soviética, hasta el colapso de ésta en 1991.
Lavrov dijo que Rusia fortalecerá su contingente de soldados del cuerpo de paz en Osetia del Sur, invadida brevemente por Georgia el viernes de la semana pasada, y señaló que es el pueblo de Osetia del Sur, no la secretaria de Estado norteamericana Condoleezza Rice, que debe determinar qué países pueden enviar tropas encargadas de mantener la paz.
Lavrov dijo que no había un cronograma para retirar las tropas de Osetia del Sur, y que una vez se garantice la seguridad en la zona los soldados "serán evacuados".
Cuando se le preguntó a Lavrov cuánto demoraría en implementarse la orden de retirada, respondió, "todo el tiempo que sea necesario".
En un comunicado, la cancillería georgiana informó que unidades del ejército ruso y milicianos separatistas cambiaron la frontera de Abjasia hacia el Río Inguri. Añadió que las fuerzas establecieron una administración temporal en 13 aldeas y controlaron la planta hidroeléctrica de Inguri.
No era posible confirmar con otras fuentes la afirmación.
Medvedev firmó el sábado un acuerdo de tregua con Georgia, un día después que el presidente georgiano Mijail Saakashvili firmó con renuencia un plan que propone la retirada de las tropas rusas, pero que también garantiza patrullajes limitados a los efectivos militares de Rusia dentro de Georgia.
Alexei Pavlov, vocero de Medvedev, dijo que el presidente firmó la orden el sábado, pero no ofreció detalles.
El plan parece dejar algunos tópicos abiertos a la interpretación, incluido si Georgia podrá volver a enviar soldados a partes de Osetia del Sur, la república separatista que invadió el viernes de la semana pasada, desatando una abrumadora represalia de Rusia.
El líder ruso firmó la orden de cese del fuego en la ciudad vacacional de Sochi, donde tiene su residencia de verano, dijo Pavlov.
El plan de tregua exige que fuerzas rusas se retiren a posiciones que controlaban antes de que Georgia invadiera la provincia separatista de Osetia del Sur. Eso indicaría que centenares de soldados rusos que habían estado previamente en Osetia del Sur como integrantes del cuerpo de paz podrán retornar.
El plan también otorga a las fuerzas rusas derechos limitados para patrullar Georgia, aparentemente, con el propósito de desalentar al ejército georgiano o a milicianos de que establezcan puestos de avanzada cerca de Osetia del sur.
El presidente georgiano firmó el acuerdo el viernes en Tiflis luego de mantener conversaciones con la secretaria de Estado norteamericana Condoleezza Rice.
El subjefe del estado mayor conjunto ruso, general Anatoly Nogovitsyn, dijo el sábado que "nuestro jefe de estado ha señalado con claridad que la parte georgiana ... es inaceptable para Osetia del Sur".
Mientras ambos bandos aguardaban a que la tregua entrara en vigencia, era difícil determinar las intenciones de los soldados rusos.
Pequeños contingentes de efectivos militares rusos estaban cavando el sábado hoyos para atrincherarse en Igoeti. Eso indicaría que los soldados rusos podrían quedarse un tiempo en la zona. O tal vez tratarían de crear posiciones defensivas para que los rusos protejan a sus camaradas mientras se verifica la evacuación.
Un poco más lejos, en la ruta hacia Gori, un vehículo blindado ruso de transporte de personal estaba protegido por un flamante muro de tierra, y otros vehículos del ejército estaban al costado del camino, camuflados por ramas de árboles.
En Tsjinvali, la bombardeada capital de Osetia del Sur, comenzaron a retornar los refugiados, y el sábado, muchos estaban barriendo vidrios rotos y escombros, resultado de los combates. Tropas del ministerio de Situaciones de Emergencia de Rusia estaban erigiendo un campamento cerca del destruido parlamento de Osetia del Sur. Por primera vez en días, había más automóviles que tanques en las calles.
En Gori, la presencia rusa es crucial a nivel estratégico. Gori se halla situada en la única carretera importante que va del este al oeste de Georgia. Eso significa que la ocupación de la ciudad permitirá a los rusos dividir a Georgia en dos.
La captura de Rusia de territorio georgiano, incluidos Gori y partes de Igoeti, ha causado temores de que el Kremlin está dispuesto a ocupar de manera permanente el país que en una época formó parte del imperio soviético.
Terra/AP