Estados Unidos
La actitud de los legisladores demócratas de oponerse tajantemente a las prospecciones energéticas submarinas cambió nuevamente el sábado, al indicar la presidenta de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi que está dispuesta a considerar abrir más zonas de la plataforma costera para la extracción de crudo y gas natural.
En la alocución radial semanal de su partido, Pelosi dijo que la apertura de ciertas zonas de la plataforma continental a la prospección de yacimientos de hidrocarburos debe ser parte del proyecto de ley que presentarán los representantes demócratas en la cámara baja para reducir la dependencia estadounidense del crudo extranjero y los elevados precios de la gasolina.
Los legisladores podrán "considerar partes de la Plataforma Continental Exterior para las prospecciones, con las salvaguardias apropiadas, y sin subvenciones del erario a las empresas petroleras", dijo Pelosi.
Hace unas pocas semanas, Pelosi se empeñó en bloquear cualquier votación sobre las prospecciones submarinas, en parte porque sus votantes californianos se opusieron a esa práctica desde un aparatoso derrame ocurrido en 1969 frente a Santa Bárbara. Las nuevas prospecciones están autorizadas ahora solamente en aguas federales en el oeste del Golfo de México y frente a la costa de Alaska.
Las declaraciones de Pelosi fueron un indicio de que el debate energético en el Congreso sigue variando, y que los demócratas han comenzado a dar su brazo a torcer en este tema ante la abrumadora presión del electorado.
El Congreso inició sus vacaciones de agosto sin solucionar la crisis creada por el precio de la gasolina. Las propuestas demócratas para utilizar las reservas estratégicas de crudo almacenadas para casos de emergencia nacional, reducir la especulación del crudo y obligar a las empresas petroleras a realizar prospecciones en las zonas para las que tienen ya licencias en tierras federales fueron bloqueadas por los republicanos.
Empero, cualquier votación para autorizar más prospecciones seguramente irá emparejada a propuestas impopulares como utilizar la reserva estratégica de crudo y recuperar derechos de fines de la pasada década a fin de destinar ese dinero a subvencionar proyectos de energía renovable, que de otra forma no son rentables.
Terra/AP