Internacional
Por Margarita Antidze
TIFLIS (Reuters) - El presidente de Georgia utilizó un tono conciliatorio hacia Rusia, al tiempo que los soldados rusos se preparaban para comenzar a abandonar su país el lunes, instando a Moscú a discutir vías para evitar "discordia para las futuras generaciones."
En un discurso por televisión grabado para ser transmitido porteriormente el lunes, el presidente Mijail Saakashvili exigió a Rusia salir de territorio georgiano de inmediato, pero también hizo una súplica a reparar los daños.
"Pido a ustedes que luego de que las fuerzas armadas dejen territorio georgiano, comiencen las discusiones en serio acerca de más negociaciones, una mayor búsqueda de vías (para conducir) relaciones para no sembrar discordia entre nuestros países, por el bien," dijo Saakashvili en el discurso grabado que su oficina de prensa puso a disposición de Reuters con antelación.
"No vamos a sembrar discordia para las futuras generaciones. No pido su misericorida, sino que apelo a su pragmatismo y simple sentido común. Creo que el tiempo de tomar las decisiones correctas ha llegado," agregó.
El presidente ruso, Dmitry Medvedev, declaró el domingo que los soldados que irrumpieron tras un intento fallido de Georgia de retomar la separatista región simpatizante de Rusia, Osetia del Sur, comenzarían a retirarse alrededor del mediodía.
La confrontación que ya lleva 10 días ha causado la muerte de alrededor de 200 georgianos, asestó un golpe al pequeño Estado del Mar Negro, dañó la economía del país, interrumpió las comunicaciones por carretera y ferrocarril y provocó las críticas de Occidente al manejo de Saakashvili de la crisis.
ACUSACIONES DE GENOCIDIO
El tono más suave de Saakashvili hacia Moscú contrasta notablemente con la dura retórica que ambos bandos han utilizado hasta ahora.
Cada bando se ha acusado entre sí de intento de genocidio. Rusia dice que alrededor de 1.600 personas fueron muertas en el bombardeo inicial georgiano de la capital de Osetia del Sur, Tskhinvali, mientras que Georgia acusa a las fuerzas rusas e irregulares de arrasar las localidades georgianas que rodean Tskhinvali.
La retirada de Rusia está prvista a realizarse bajo un plan de cese del fuego elaborado por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, actuando en representación de la Unión Europea. Los rusos no han fijado una fecha para concluir su retirada, pero dicen que depende de la estabilidad en Georgia.
El conflicto ha estremecido a Occidente, que recibe petróleo y gas a través de oleoductos que pasan por territorio georgiano desde la región del Mar Caspio, una ruta favorita debido a que circunvala Rusia.
La secretaria de Estado de Estados Unidos, Condoleezza Rice, dijo el domingo que Rusia debe honrar sus compromisos y retirar sus tropas de Georgia, señalando que Moscú ya ha incumplido varias promesas de replegarse.
"Espero que pretenda honrar el compromiso esta vez," dijo Rice en referencia al anuncio hecho a Francia por Medvedev.
RADICALES
El analista militar ruso Pavel Felgengauer dijo que los radicales en Moscú querían que el conflicto lograra el derrocamiento de Saakashvili y la destrucción del Ejército georgiano y que estarían decepcionados con un resultado menor.
El analista arguyó que el Ejército de Georgia, aunque se retiró ante los avances rusos, había escapado sin bajas graves o pérdida de material.
"Para ellos (los de línea dura), el objetivo estratégico de la invasión no fue logrado, y fue una derrota (...) Esto crea problemas en Moscú," agregó.
Los poderosos empresarios estaban, dijo, también insatisfechos con las grandes pérdidas incurridas por los mercados financieros tras la invasión y el peligro de sanciones occidentales, denegándoles acceso a las tecnología por una modernización que se necesita urgentemente.
Georgia, dijo, podría ahora, contar con crecientes inversiones y apoyo estadounidenses y un consecuente fortalecimiento de la influencia y el compromiso de Estados Unuidos en una zona que Moscú ve históricamente como su "patio"
Los meses de tensión entre Georgia y Rusia se convirtieron en conflicto el 7 de agosto, cuando Tiflis lanzó una ofensiva para recuperar el control de Osetia del Sur. Rusia dijo que 1.600 civiles, muchos de ellos ciudadanos rusos, murieron en bombardeos georgianos.
(Reporte adicional de James Kilner en Tiflis; redactado por Ralph Boulton y Robin Pomeroy; Editado en español por Rodolfo Saavedra)
Terra/Reuters