América Latina
El gobierno anunció la aplicación de todo el rigor de la ley para sancionar a un grupo de encapuchados que atacó e incendió una hacienda en el sur del país en una nueva acción presuntamente cometida por mapuches radical.
El ministro portavoz del gobierno, Francisco Vidal, dijo que los responsables tendrán que entender por el uso de la fuerza de la ley si descartan el diálogo para representar sus demandas.
Al presentar la acción judicial Nora Barrientos, Intendenta (Gobernadora) de la región de la Araucanía, a unos 700 kilómetros al sur de Santiago, no identificó a los atacantes como mapuches, aunque en medios de prensa un grupo conocido como Coordinadora Arauco-Malleco (CAM), que esporádicamente se ha responsabilizado de otras acciones, se atribuyó el atentado.
A su vez, en esta capital el fiscal nacional, Sabas Chahuán, dijo que hay dos fiscales regionales investigando los atentados anteriores.
"La señal clara es que no se va a tolerar ninguna impunidad y, por el contrario, se va a ser aún más severo en la represión de los ilícitos", dijo Chahuán.
La coordinadora fue creada en 1997, pero por la detención y condena de varios de sus dirigentes desde hace unos seis años se consideraba virtualmente desarticulada. El grupo reivindicaba la entrega de tierras que le fueron arrebatadas a los mapuches.
Desde 1990, con la restauración de la democracia, cientos de miles de hectáreas han sido adquiridas por el gobierno para entregarlas a comunidades mapuches. En la región de la Araucanía, donde se concentra la mayor cantidad de mapuches, además de los que viven en Santiago, existen unas 3.000 comunidades indígenas. La mayoría de los mapuches es pobre y vive en precarias condiciones.
En el ataque, la madrugada del domingo, unos 50 encapuchados armados atacaron el fundo del agricultor Eduardo Luchsinger y a su esposa, para luego proceder a incendiar su vivienda, dos automóviles, un tractor y una bodega donde se almacenaban cientos de fardos de pasto.
Un hermano del agricultor ha sufrido también decenas de atentados incendiarios en el predio vecino que posee.
Terra/AP