Tormenta
Luego de dos años sin huracanes destructivos en la Florida, las autoridades estaban preocupadas de que trajera consecuencias funestas la aparente indiferencia a sus repetidos llamados a la población del estado para que tomara con más seriedad los riesgos de la tormenta.
El martes temprano se informó de apagones aislados, incluyendo a 5.800 clientes en la exclusiva isla Marco, según las autoridades del condado de Collier. Dijeron que 148 personas pasaron la noche en refugios.
Al norte del área de la Bahía de Tampa, el condado de Pinellas retiró una orden de evacuación que afectaba a los residentes de casas rodantes y a otros en zonas vulnerables cuando la tormenta no alcanzó el estatus de huracán, pero las escuelas y las oficinas gubernamentales permanecían cerradas.
Terra/AP
