América Latina
PEKIN (Reuters) - La selección argentina de fútbol abandonó la Villa Olímpica y se mudó a un hotel para evitar el acoso de otros deportistas y concentrarse en la semifinal de los Juegos Olímpicos de Pekín, en la que enfrentará el martes a su archirrival Brasil, dijo una fuente de la delegación.
El equipo argentino se había hospedado en la Villa Olímpica, donde se alojan casi todos los deportistas que compiten en los Juegos.
Pero constantemente era perseguido por otros atletas en busca de fotos y autógrafos, sobre todo la estrella del equipo, el delantero del Barcelona Lionel Messi.
"Para lograr mayor tranquilidad de los jugadores se ha decidido no ingresar a la Villa Olímpica," dijo a Reuters una fuente de la delegación argentina.
"En la Villa se creaba un problema por el asedio a los jugadores en cuanto pedirle firmas y sacarse fotos. Teníamos diez cuadras de la residencia al comedor y se hacía muy pesado en el camino ser interrumpido constantemente," agregó.
Días atrás, los jugadores argentinos habían dicho que disfrutaban de la estancia en la Villa, donde conviven 10,500 atletas, y hasta se sacaron una foto con el astro del baloncesto estadounidense Kobe Bryant.
"Les encantó (la Villa) y es muy lindo, pero resulta que ahora hay que pensar en un resultado. Estuvieron de acuerdo en estar el hotel, el confort es otro, la comida es la que requiere el médico," dijo la fuente.
Pero tampoco en el hotel se libran de los seguidores.
"En el hotel también están todos pidiéndoles autógrafos a Messi y a (Juan Román Riquelme) Riquelme, pero al menos estamos más tranquilos," dijo el defensor Federico Fazio, según el diario argentino La Nación.
El equipo "albiceleste" se alojó por unos pocos días en la Villa la semana pasada cuando disputó su último partido de la ronda preliminar en Pekín tras estar instalada en Shanghái.
Argentina, medalla de oro en Atenas 2004, se enfrentará con Brasil el martes a las 21.00 hora local (1300 GMT) en el Estadio de los Trabajadores de Pekín, en una nueva edición de un clásico del fútbol mundial.
(Reporte de Pablo Garibian. Editado por Javier Leira)
Terra/Reuters