Internacional
VERKHNY ZARAMAG, Rusia (Reuters) - Camiones militares rusos se marcharon de Georgia el miércoles y regresaron a Rusia, pero no pasaron vehículos blindados ni artillería y no había señales de una retirada rápida a gran escala como demanda Occidente.
Alemania se convirtió en la última potencia occidental en expresar impaciencia. Un portavoz del Gobierno en Berlín dijo que no hay evidencia tangible de una retirada y describió la situación como "muy insatisfactoria."
Diplomáticos apuntaron que Rusia parecía haber asegurado sus objetivos militares y no tiene apuro en ceder terreno. Quería en cambio asegurar una máxima ventaja a partir de la ocupación de un vecino problemático, cuyas políticas pro-Estados Unidos la enfurecen.
Un corresponsal de Reuters cerca del túnel de Roki, que une Rusia con la provincia separatista georgiana pro-rusa de Osetia del Sur, dijo que unos 40 camiones cubiertos por lonas, algunos aparentemente vacíos, cruzaron la frontera a mediodía.
"Cuando las tropas ingresaron por primera vez, esta carretera fue un río de acero durante cuatro días: vehículos blindados, tanques, artillería. Ahora estoy mirando a una carretera virtualmente desierta," dijo el corresponsal.
Un fotógrafo de Reuters comentó que el camino desde la capital de Osetia del Sur, Tskhinvali, al norte, hacia el túnel de Roki, también estaba el miércoles mayoritariamente vacío.
El presidente ruso, Dmitry Medvedev, que ha trabajado estrechamente con su mentor, el poderoso primer ministro Vladimir Putin, anunció el martes que la mayoría de las fuerzas se retirarían a Rusia o a Osetia del Sur para el viernes bajo un cese del fuego con mediación francesa.
Pero se dejarían algunas tropas en una zona de transición en torno a la región disidente, agregó.
Mientras tanto, un oficial militar ruso de alto rango dijo que la OTAN había dado señales a Georgia, que aspira a una membresía, de que lo animaría a intentar una nueva ofensiva a Osetia del Sur.
Las potencias occidentales, que trabajan conjuntamente con Naciones Unidas y la OTAN, han reforzado la presión sobre Medvedev para que acelere la retirada. Anunció un fin a los operativos militares en Georgia hace ocho días.
La impaciencia se está volviendo escepticismo por las postergaciones.
"En tres ocasiones Medvedev ha dicho que estaban comenzando la retirada y no lo han hecho," dijo el ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Bernard Kouchner, citado en el periódico International Herald Tribune. "No podemos aceptar este tipo de ceguera, no aceptar el derecho internacional," añadió.
Las críticas de Alemania importan porque es el mayor socio comercial de Rusia y normalmente intenta evitar el antagonismo con Moscú.
En la ONU, las potencias occidentales promovieron una resolución del Consejo de Seguridad que pedía una retirada rusa inmediata de Georgia, pero Rusia, que tiene poder de veto, no quiso respaldarla.
También se necesita acuerdo en la ONU para que se envíen a Georgia efectivos de mantenimiento de paz internacionales. Mientras, un plan de paz aceptado por todos permite a Rusia tomar medidas de seguridad adicionales no especificadas.
(Escrito por Gareth Jones y Ralph Boulton, traducido por Servicio Online de Madrid; editado por Hernán García/Juana Casas, mesa de edición en español + 5411 4510 2526))
Terra/Reuters