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MADRID (Reuters) - Al menos 45 personas murieron el miércoles y decenas quedaron heridas luego de que un avión de la aerolínea Spanair se accidentó al despegar en el aeropuerto madrileño de Barajas, dijo el Gobierno, aunque los servicios de emergencia estimaron las víctimas fatales en 150.
La nave, un McDonnell Douglas MD-82 con 164 pasajeros y nueve tripulantes que tenía como destino final la isla de Gran Canaria, se estrelló durante la operación de despegue para luego incendiarse.
Tras el accidente, una densa columna de humo emergió de los restos de la nave a un lado de una de las pistas de la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas, donde decenas de trabajadores de emergencia lucharon contra el fuego para intentar rescatar supervivientes.
"De momento podemos hablar de 45 fallecidos, 19 heridos graves, 25 heridos leves y de 35 ilesos," dijo un portavoz del la Delegación del Gobierno en Madrid.
"Es obvio que el número de víctimas podría subir en el transcurso de la tarde," agregó.
Pero, una fuente dijo al diario El País que el Gobierno ya estima en al menos un centenar las víctimas fatales, según la edición en internet del periódico.
En tanto, una fuente del servicio de emergencias dijo que los muertos podrían alcanzar los 150 y explicó que aún se siguen extrayendo cadáveres carbonizados de los restos de la aeronave, que quedó completamente destruida.
El accidente del vuelo 5022 de Spanair, en código compartido con la alemana Lufthansa, se produjo hacia las 14.45 hora local (1245 GMT).
Las autoridades improvisaron una morgue en un predio ferial en las cercanías del aeropuerto donde los familiares de las víctimas deberán realizar el reconocimiento de los cuerpos.
No hubo comentarios oficiales sobre la posible causa del incidente, aunque el diario El Mundo citó una fuente en su sitio web diciendo que el motor izquierdo de la aeronave se incendió durante el despegue.
Decenas de familiares de las víctimas comenzaron a llegar al aeropuerto de Las Palmas en Gran Canaria, donde eran llevados a un salón lejos de la prensa para ser confortados por psicólogos de la Cruz Roja.
Spanair, perteneciente al grupo escandinavo SAS, atraviesa por problemas financieros. Recientemente paralizó su proceso de venta ante las duras condiciones del mercado aéreo por el alza del combustible.
Tras anunciar un plan de viabilidad que contemplaba el cierre de rutas y numerosos despidos, el sindicato de pilotos afirmó el mismo miércoles que la aerolínea vivía un "caos organizativo."
(Corresponsalía Madrid)
Terra/Reuters