Colombia
Uribe era senador cuando la Corte Suprema de Justicia ordenó investigarlo a fines del 2007 por esos presuntos nexos con el paramilitarismo, pero para evitar el juicio en el máximo tribunal, cuyos fallos son inapelables, renunció el año pasado a su escaño, quedando en su caso en manos de la justicia ordinaria.
Poco antes de que Uribe abandonara la prisión, otro ex congresista, William Montes, también quedó en libertad tras 15 meses de reclusión en La Picota.
Montes, del Partido Conservador aliado al presidente Uribe, fue absuelto el martes por un juez de Bogotá asegurando que si bien acudió a una reunión secreta con jefes paramilitares en 2001, junto a otra veintena de legisladores, tal cita no era suficiente para considerar que el parlamentario promovió esas bandas, acusadas aquí del asesinato de miles de personas a las que señalaban de ser simpatizantes de sus archienemigos de las guerrillas.
Desde que estalló el escándalo de esos nexos entre el mundo político colombiano y el paramilitarismo en 2006, al menos 70 parlamentarios han debido concurrir a los estrados judiciales, la mayoría de grupos políticos aliados al mandatario.
Terra/AP
