América Latina
Entre el canto y humos de un ritual aborigen dirigido por dos chamanes (curanderos), Margarita Mbywangi, cacique de la etnia Aché, asumió el miércoles como ministra de la oficina de Asuntos Indígenas del gobierno del presidente Fernando Lugo.
La nueva funcionaria, cuarta mujer en dirigir la institución pero la primera indígena, se presentó vestida con las galas de su pueblo: vincha multicolor tejida a mano, labios pintados, cinco collares con cuentas de semillas y piedras y un vestido blanco con ornamentos de hilos multicolores bordados, también a mano que ella misma confeccionó.
Un chamán Aché de nombre José fue el primero en realizar una ceremonia ancestral para proteger a Mbywangi de los malos espíritus y posteriormente otro curandero, Ramón Ceballos, de la parcialidad Ishirt-Chamacoco, hizo lo mismo pero en su propio idioma para llenar de buena suerte a la ministra.
En Paraguay sobreviven, desde tiempos de la colonia española (1535) 17 etnias con una población total de tan sólo 108.000 individuos, según el censo nacional de 2002.
Mbywangi fue nombrada para el cargo por Lugo luego que ella no obtuvo los votos necesarios para ser electa como diputada por el izquierdista Movimiento Popular Tekojojá.
"El presidente nos pidió, a todos sus colaboradores, menos prensa y más trabajo", dijo escuetamente y de inmediato comenzó a recibir en audiencia a decenas de líderes aborígenes.
Sin embargo, el pueblo Guarayo liderado por el jefe Néstor Flores, no estuvo presente disgustado por la designación de Mbywangi.
Días antes, Flores dijo ante los periodistas que su comunidad tenía "una mejor candidata para el cargo pero Lugo no me hizo caso. Propuse a la ingeniera agrónoma Glady Toru de la etnia Guaraní-ñandeva. Ella trabajó como consultora del BID (Banco Interamericano de Desarrollo) y actualmente es funcionaria del ministerio de Obras Públicas".
Aída Lara, jefa de prensa del Instituto Nacional de Indigenismo (INDI) dijo a la AP que "hoy por primera vez conocí a Mbywangi porque aunque llevo 18 años en este cargo, los Aché nunca venían por este lugar. Son muy organizados, alfabetizados y autosuficientes en su zona de vida" en la selva del departamento Kanindeyú, a 500 kilómetros al norte de Asunción.
Terra/AP