El Mundo
Fuerzas lideradas por Estados Unidos mataron a más de 30 insurgentes en una batalla en el este de Afganistán mientras que tres soldados polacos de la OTAN murieron en un atentado en el centro del país, dijeron las autoridades el jueves.
La violencia ha aumentado en Afganistán a pesar de los esfuerzos de Occidente por frenarla.
El presidente francés Nicolás Sarkozy viajó al país el miércoles para expresar su apoyo y su intención de estabilizar la zona después de que 10 soldados franceses murieran durante un ataque de grupos talibanes cerca de Kabul. El atentado dejó otros 21 heridos.
La violencia también se ha apoderado de zonas vecinas de Pakistán y ha reducido las posibilidades de que el nuevo gobierno civil que se configura allí domine a los santuarios talibanes de su territorio.
El jueves, la fuerzas de la coalición explicaron como una operación de búsqueda realizada conjuntamente con comandos afganos en la provincia oriental de Laghman acabó de forma violenta.
Los milicianos atacaron al ejército el miércoles hasta que aviones de la coalición destruyeron "una posición enemiga", informó la coalición en un comunicado.
El documento señaló que 200 civiles huyeron de la zona antes del ataque aéreo. Más de 30 milicianos murieron y uno de ellos fue hospitalizado.
Los tres soldados polacos murieron también el miércoles cuando una bomba explotó en la provincia central de Ghazni, anunció el vocero del ministerio de Defensa polaco Jacek Poplawski. Un cuarto soldado resultó herido en el atentado.
El ataque contra los 10 soldados franceses demuestra como la violencia aumenta en Afganistán y los ataques son de mayor envergadura y se vuelven más perfeccionados. El atentado fue el más sangriento que han realizado los insurgentes en tierra contra las fuerzas extranjeras desde que Estados Unidos invadió el país en el 2001.
Terra/AP