Internacional
Por Karolos Grohmann
PEKIN (Reuters) - Los medios extranjeros no son capaces de brindar información equilibrada sobre China y su conflicto con la región sudoccidental de Tíbet porque saben poco acerca de ambos, sostuvo el viernes el vicepresidente del comité organizador de los Juegos Olímpicos de Pekín, Wang Wei.
Wang respondió así a una pregunta hecha al Comité Olímpico Internacional (COI) acerca de si su decisión de asignar la organización de este evento a Pekín era la correcta, a la luz de las políticas de China en esa región separtista y de su cuestionado accionar en el tema de los derechos humanos.
Los llamados a la independencia de Tíbet fueron el centro de las manifestaciones que opacaron la gira internacional de la antorcha olímpica antes de la celebración de los Juegos y de un puñado de pequeñas protestas registradas en la capital china antes y durante las competencias.
Las manifestaciones surgieron tras las duras medidas adoptadas por China durante los disturbios en y alrededor de la capital tibetana, Lhasa, en marzo pasado.
"Hay tantas críticas en esta sala que reflejan cuán poco objetivos son los medios sobre China, qué poco conocen," dijo Wang.
"La gente sabe mucho acerca de Tíbet, deberían preguntarle a la gente de Pekín sobre Tíbet. Tengo amigos en Tíbet y su estándar de vida ha mejorado en forma notoria," agregó.
China sostiene que sus tropas liberaron a esa remota región de la servidumbre feudal tras su ingreso en 1950.
Desde entonces, Pekín le ha provisto enormes subsidios para impulsar su desarrollo, al tiempo que rechaza las acusaciones de represión.
"Es mejor que ustedes sepan algunas cosas antes de sacar una conclusión," dijo Wang.
"Los medios quieren encontrar algo sobre lo cual escribir, pero no pueden hacerlo a costa del sacrificio de la gente," sentenció.
Los críticos sostienen que Tíbet fue ocupado ilegalmente y que los tibetanos quedaron fuera del auge económico del país más poblado del mundo.
Esto, aseguran, creó una gran brecha de riqueza entre la mayoritaria etnia han y la tibetana.
(Editado en español por Luis Ampuero)
Terra/Reuters