América Latina
NUEVA YORK (Reuters) - Tras una increíble ráfaga de victorias, el joven tenista argentino Juan Martín Del Potro se ganó un lugar entre los aspirantes al título en el Abierto de Estados Unidos y podría convertirse en una de las grandes sorpresas del torneo.
El último Grand Slam del año comenzará la semana próxima y Del Potro, de 19 años, viene de adjudicarse cuatro certámenes de manera consecutiva, dos sobre polvo de ladrillo y dos sobre cemento, superficie en la que se disputarán los encuentros en Flushing Meadows.
Después de hilvanar 19 triunfos seguidos, que le permitieron avanzar al puesto 17 del ranking mundial -la mejor posición de su carrera profesional hasta el momento-, el argentino es el tenista más joven ubicado entre los 20 primeros lugares del escalafón de la ATP.
Con 1,98 metros de altura, Del Potro es voluminoso, aunque no enorme para los niveles actuales del tenis. Sin embargo, su estatura en el juego está creciendo un poco más cada semana.
Sus triunfos sobre la tierra batida de Stuttgart y Kitzbuhel y sobre las canchas duras de Los Angeles y Washington demostraron su versatilidad y también que su confianza está por las nubes en estos días.
No obstante, el modesto argentino de la ciudad bonaerense de Tandil, quien se tomó una semana de descanso para recargar energías, piensa que tiene un largo camino por recorrer para ser considerado como un verdadero candidato en los torneos de Grand Slam.
"Este año estaré preclasificado y eso es importante," dijo Del Potro a Reuters durante una entrevista con vistas al Abierto de Estados Unidos, que comenzará el lunes.
GRAND SLAM
"De todas maneras, uno nunca sabe lo que puede pasar en un torneo del Grand Slam. Todos los jugadores son buenos, todos quieren ganar. Estaré feliz si estoy en la segunda semana, si llego a los cuartos de final o algo así. Por ahora, sólo quiero disfrutar de este momento," manifestó el argentino.
En su avance por el ranking, Del Potro mostró un fantástico rendimiento, pero sólo venció a dos tenistas que están entre las 10 primeras posiciones, el francés Richard Gasquet y el estadounidense Andy Roddick, a quien superó en la final de Los Angeles.
"Cuando jugué contra Roger (Federer), me intimidó mucho," confesó Del Potro.
"Con 'Rafa' (Nadal) y con (Novak) Djokovic también. Esos jugadores están un escalón por encima, pero ahora tal vez pueda hacer buenos partidos contra ellos. También puede pasar que otros tenistas sientan lo mismo cuando me enfrenten porque gané varios torneos," señaló.
"No sé qué puede pasar. Si hago mi juego, tengo posibilidades contra cualquier jugador," agregó.
Al contrario de la mayoría de sus compatriotas, quienes prefieren el polvo de ladrillo, la superficie preferida de Del Potro es el cemento, lo que lo convierte en un peligro para los favoritos que participen en Nueva York.
CANCHAS DE CEMENTO
"Con mi saque y mi derecha, es mejor para mí jugar sobre canchas de cemento," remarcó el tandilense.
Del Potro comentó que le gusta la tierra batida, ya que aprendió a jugar al tenis en esa superficie y sabe cómo tiene que desempeñarse allí.
De todos modos, aclaró: "Quiero ser un buen tenista y poder jugar bien en otras canchas."
"Si pudiera elegir un torneo del Grand Slam para ganar, sería el Abierto de Estados Unidos. Se juega sobre canchas de cemento y me gusta Nueva York, Manhattan, me agrada la atmósfera," admitió.
"Es uno de mis sueños. Wimbledon tiene historia y me encantó este año, pero el que más me gusta es el Abierto de Estados Unidos," remarcó el argentino, quien alcanzó la segunda ronda en el All England Club en junio.
Con su altura, Del Potro podría tranquilamente haber sido un jugador de baloncesto, pero su primer amor, según él, fue el fútbol.
"¿Conocen a Messi? (Yo jugaba) como él," bromeó, en alusión a la estrella del Barcelona de España y de la selección argentina de fútbol.
(Escrito por Simon Cambers en New Haven. Editado en español por Emiliano Rodríguez)
Terra/Reuters