Acuerdo
Las cementeras son el último eslabón de una cadena de nacionalizaciones que inició el gobierno venezolano desde febrero de 2007 en las áreas de comunicaciones, petróleo, electricidad, siderurgia y banca.
Además de esas medidas, el sector privado enfrenta desde hace más de cinco años los efectos negativos del control de precios y de divisas, y más recientemente la supervisión estatal en la producción y suministro de bienes, especialmente en el sector de alimentos.
Para el analista económico José Guerra, la presión del Estado sobre la economía comienza a agotar a los distintos sectores productivos.
"Hay información de muy buena fuente de empresas que producen granos, arroz, aceites que se están ofreciendo en venta porque con el control de precios del gobierno no aguantan. El gobierno fuerza a que con los márgenes pequeños que deja, muchas firmas se decidan a vender", estima el analista.
Según Guerra, si el Estado desea invertir en un sector estratégico, en lugar de gastar comprando los capitales privados debería crear nuevas plantas para aumentar la capacidad de producción y crear nuevos empleos.
Terra/AFP
