América Latina
BRASILIA (Reuters) - Brasil extraditó el viernes al capo de la droga colombiano Juan Carlos Ramírez Abadía, alias "Chupeta," a Estados Unidos, donde enfrenta cargos por tráfico de drogas y asesinatos, dijo un portavoz de la Policía Federal brasileña.
"Chupeta" fue trasladado en la madrugada por vía aérea hasta el aeropuerto de la ciudad amazónica de Manaos, desde donde partió en otro avión hacia Estados Unidos custodiado por agentes de la agencia antidrogas estadounidense (DEA), agregó.
El portavoz no dio otros detalles del vuelo.
Ramírez Abadía enfrentará el cargo federal de asesinato en Nueva York y acusaciones de narcotráfico y lavado de dinero en Nueva York y Washington, dijo el viernes el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
"Su operación ilegal incluía a fabricantes drogas, correos, contadores y encargados de lavar el dinero. El y sus cómplices recurrían al soborno, secuestro, tortura e incluso el asesinato para lograr su meta de ganar la mayor cantidad posible de dinero," dijo el fiscal estadounidense Benton Campbell en un comunicado.
En la madrugada Ramírez Abadía fue trasladado bajo fuerte custodia desde una cárcel de máxima seguridad de Campo Grande, capital del remoto estado de Mato Grosso do Sul, hasta el aeropuerto local para su viaje a Manaos, mostraron imágenes de la televisión local.
Luego, se lo vio descender del aparato en Manaos y ser llevado a otro birreactor, que partió hacia Estados Unidos.
Esta semana, el Ministerio de Justicia brasileño había publicado la autorización de extradición, previamente decidida por el Supremo Tribunal Federal (STF), la corte de justicia del país.
Ramírez Abadía, de 45 años, una vez considerado el jefe del poderoso cartel de la droga colombiano Norte del Valle, era uno de los narcotraficantes más buscados por la DEA.
El narcotraficante cumplía en Brasil, donde fue detenido hace un año, una condena por una serie de delitos, incluyendo lavado de dinero, corrupción activa y falsificación de documento.
"Chupeta" vivía lujosamente en Brasil, hasta ser capturado. Se había realizado numerosas cirugías plásticas para ocultar su identidad.
El narcotraficante es acusado de ordenar unos 300 asesinatos en Colombia y fue requerido por Estados Unidos por tráfico de drogas y la muerte de 15 personas, incluyendo policías.
A principios de mes, la policía acusó a "Chupeta" y a otros tres reclusos de planear, desde la cárcel, intentos de secuestro con fines extorsivos con la ayuda de cómplices que estaban en libertad y fueron detenidos.
(Reporte adicional de Ana Paula Paiva y Diane Bartz en Washington; Escrito por Julio Villaverde; Editado por Guido Nejamkis)
Terra/Reuters