SIRIA-FERROCARRIL
George Baghdadi Damasco, 23 ago (EFE)- Siria está intentando recuperar una línea férrea terminada a comienzos del siglo pasado, que unía a este país con Jordania y Arabia Saudí y que servía para trasladar a la ciudad santa de La Meca a los peregrinos, pero también para hacer la guerra.
Ocho años se tardó en construir esta línea férrea y sólo quedó completada poco antes de la caída del sultán otomano Abdul Hamid II (1876-1909), el último gobernante turco con poderes absolutos.
Fue levantada por expertos alemanes e italianos, con una extensión de 1.320 kilómetros. El primer tren recorrió la vía el 22 de agosto de 1908, desde Damasco hasta la segunda ciudad santa saudí de Medina.
La idea original era la de facilitar el viaje hasta La Meca, cuya peregrinación a esa ciudad es uno de los cinco pilares que deben cumplir los fieles del Islam.
Pero el imperio otomano utilizó también la vía férrea para transportar sus tropas y equipos militares durante la I Guerra Mundial, en la que participó aliado con Alemania y la Triple Alianza.
Fue el célebre coronel británico Thomas Edward Lawrence, más conocido como "Lawrence de Arabia", el primero que hirió de muerte a esta vía férrea, al dinamitar partes de la misma y dejarla completamente inutilizada para vincular a los tres países.
Por entonces, el imperio británico era enemigo del otomano y apoyaba a las tribus de Arabia Saudí en su revuelta contra los turcos.
Después del final de la II Guerra Mundial, y bajo el mandato francés en Siria, los esfuerzos para recuperar la línea férrea no encontraron mucha respuesta regional, y el ferrocarril se limitaba al transporte interno en este país.
Pero desde hace varios días, y por primera vez desde hace muchos años, los trenes comenzaron a cruzar la frontera entre Siria y Jordania por la vieja línea férrea, en un esfuerzo de los países árabes para recuperar esa vía.
"Es un proyecto vital para acercar a los países árabes", afirmó el primer ministro sirio, Mohamed Naji Ottri, al recordar esta semana el 100 aniversario del trayecto del primer tren.
Y agregó que la vía férrea de Hijaz "rompió la barrera del aislamiento y animó a la comunicación y la modernización de la región a comienzos del siglo XX".
El proyecto para recuperar la vía férrea cuenta con el apoyo de Arabia Saudí. La idea es volver a conectar Siria, Jordania y Arabia Saudí, pero también acercar a Yemen, en el sur de la península arábiga.
También se busca que, por el norte, una a Siria con Turquía, en un esfuerzo por incrementar las vías de comunicación en la región para facilitar el movimiento de personas y mercancías.
Todavía están en uso las viejas locomotoras a vapor alimentadas con gasóleo, que comparten el trabajo con máquinas más modernas.
En la estación de Al-Hijaz, en Damasco, están expuestas dos locomotoras utilizadas en los primeros tiempos de esta vía férrea y que fueron construidas por ingenieros alemanes e italianos.
De nuevo ahora, las locomotoras a vapor vuelven a surcar la vía férrea, varias veces a la semana, uniendo Siria y Jordania, y los viernes funcionan, con fines turísticos, entre Damasco y las localidades vecinas de Sirghaya, Zabani y Eind al-Khadra.
Otras máquinas conectan a esta capital con remotas provincias del país.
El director de la línea férrea, Mahmud Sawbaji, dijo que la recuperación de la vía cumple con su original propósito de vincular a los países de la región.
"Podría incluso extenderse a los países del Golfo", añadió. EFE gb/ag/ib
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