BRASIL-EEUU
Río de Janeiro, 23 ago (EFE)- El ministro brasileño de Asuntos Estratégicos, Roberto Mangabeira Unger, rechazó que la reactivación de la IV Flota de la Marina estadounidense amenace la estrategia de defensa de su país, informó hoy la agencia Estado.
"La formulación de la estrategia de defensa nacional no es una reacción coyuntural a problemas u oportunidades coyunturales", explicó el ministro.
Unger coordina un comité interministerial encargado de elaborar una propuesta para reformular la estrategia defensiva de Brasil, que será entregada al presidente Luiz Inácio Lula da Silva el próximo 7 de septiembre.
La IV Flota patrulló las aguas de los mares latinoamericanos durante la Segunda Guerra Mundial, como defensa contra el ataque de submarinos y aviones alemanes y japoneses, y fue desactivada en 1950, después del final del conflicto.
No obstante, Estados Unidos decidió volver a ponerla en marcha desde el pasado julio, hecho que "no supone una intimidación" a Brasil, en palabras del ministro Unger.
El pasado viernes, la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado brasileño convocó al ministro de Defensa, Nelson Jobim, para que debata con los legisladores acerca de la reactivación de la IV Flota.
Jobim acudirá al Congreso el próximo jueves para explicar su postura.
Esta comisión también tiene previsto convocar al embajador de Estados Unidos en Brasil, Clifford Sobel, para que explique las razones y la utilidad del nuevo despliegue de esa flota.
El embajador estadounidense ha expresado ante senadores que la IV Flota tiene principalmente carácter humanitario, como la asistencia a la salud y a las víctimas de desastres naturales, además de la lucha contra el narcotráfico, informó la agencia Senado (oficial).
En una extensa carta al diario carioca O Globo, Sobel negó que la IV Flota pueda suponer una amenaza a las gigantescas reservas de crudo encontradas por la petrolera estatal Petrobras en aguas profundas en alta mar, a unas 200 millas de la costa de Río de Janeiro.
Algunos sectores políticos temen que la soberanía de Brasil en el lugar no sea admitida por los países que no reconocen el límite de 200 millas (370 kilómetros) para las aguas territoriales.
Pese a que aún no hay cifras exactas sobre el volumen de las reservas en el área geológica llamada "pre sal", Petrobras admitió que apenas uno de los pozos puede contener entre 5.000 y 8.000 millones de barriles de petróleo.
Eso sería suficiente para aumentar en un 50 por ciento las actuales reservas brasileñas.
Esta misma semana, el ministro de Hacienda, Guido Mantega, calculó que el Estado brasileño podría llegar a ingresar entre 200.000 y 500.000 millones de dólares cuando comience a explotar estos yacimientos. EFE mp/mb
Terra/EFE