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El papa Benedicto XVI se declaró este domingo "muy preocupado por el aumento de tensiones en la escena internacional" y el "retorno de los nacionalismos", tras su tradicional rezo del Angelus en Castel Gandolfo, su residencia estival cerca de Roma.
"La situación internacional registró en as últimas semanas una escalada de tensiones que me preocupa mucho. Constatamos con amargura el riesgo de un deterioro progresivo de la confianza y la colaboración entre las naciones", declaró el Papa.
Benedicto XVI lamentó "el retorno de los nacionalismos enfrentados que tuvieron tan trágicas consecuencias en el pasado".
No hizo referencia a una región del mundo en concreto, pese al conflicto ruso-georgiano por la región separatista pro rusa de Osetia del Sur, al norte de Georgia.
"¡No hay que ser pesimista! Pero es necesario comprometerse activamente para que se rechace la tentación de hacer frente a situaciones nuevas con sistemas antiguos. ¡La violencia debe ser rechazada!", insistió el Pontífice.
"La fuerza moral del derecho, de las negociaciones justas y transparentes para poner fin a las controversias sobre integridad territorial y autodeterminación de los pueblos (...): esas son las vías para sobrevivir y construir relaciones sinceras y fecundas y asegurar la paz para las generaciones futuras", añadió.
Terra/AFP