América Latina
La empresa estadounidense Doe Run Perú informó que hasta el 2009 invertirá más de 500 millones de dólares para mejorar el ambiente en su complejo metalúrgico de La Oroya, ubicado en los Andes.
La Oroya figura en el sexto puesto en una lista de los diez lugares con mayor contaminación ambiental en el mundo, según el Instituto Blacksmith, una organización ecologista con sede en Nueva York.
El complejo, que cuenta con fundiciones y refinerías de plomo, cobre, zinc y metales preciosos, está ubicado a 140 kilómetros al este de Lima y funciona desde 1922. Sus dos primeros propietarios fueron las compañías estadounidenses Cerro de Pasco Copper Corporation y Cerro de Pasco Corporation, en ese orden. En 1974 fue expropiado por el gobierno militar, que encargó su operación a la empresa estatal Centromin Perú.
Doe Run adquirió el complejo el 23 de octubre de 1997 por 247 millones de dólares, comprometiéndose a mejorar el ambiente en un plazo de diez años, el cual ya venció.
En avisos publicados el domingo en diarios limeños, Doe Run dice que en octubre del 2009 pondrá en funcionamiento una planta de ácido sulfúrico del circuito de cobre con un cambio en la tecnología.
Indicó que en el 2006 "completó la repotenciación de la planta de ácido sulfúrico del circuito de zinc" y que este 30 de de septiembre pondrá en funcionamiento una planta de ácido sulfúrico del circuito de plomo.
"Una vez que las tres plantas de ácido sulfúrico estén en funcionamiento (zinc, plomo y cobre), las emisiones gaseosas se reducirán drásticamente y quedarán totalmente controladas", señaló la empresa.
Los gases de dichas plantas y de las operaciones conexas salen por una chimenea de 167 metros. En su apogeo el volúmen de gases y humos letales que arrojaba la chimenea era de 2,5 millones de pies cúbicos por minuto con una temperatura de 89 grados centígrados. La chimenea funciona desde 1937 y los gases y humos impulsados por el viento llegan hasta el valle del Mantaro, a unos 100 kilómetros al sudeste de La Oroya.
Según el estudio del Instituto Blacksmith, que contó con la colaboración de expertos de la Universidad de Harvard y del Hospital Monte Sinaí de Nueva York, debido a las emanaciones letales de la chimenea el 99% de los niños de La Oroya tiene "niveles exagerados de plomo en la sangre". Adicionalmente los trabajadores y residentes de La Oroya padecen de otras enfermedades.
El arzobispo de Huancayo, monseñor Pedro Barreto, dijo que "la reiterada afirmación sobre (el drama de los 30.000 pobladores de) La Oroya sugiere que no se ha hecho nada para revertir esta triste situación". Huancayo es la capital de la región Junín, donde se encuentra La Oroya.
Según Doe Run, los proyectos ambientales completados desde que adquirió el complejo metalúrgico "han permitido mejoras objetivas y verificables en las condiciones ambientales de La Oroya, como: reducción de las emisiones de polvo en 74%, reducción del nivel de plomo en el aire en un 61,7% (y) reducción de la descarga de efluentes al rio Mantaro en un 89%, cumpliendo con los estándares requeridos para aguas de uso agrícola".
Sin embargo, pobladores del valle del Mantaro y un reportero de la AP constataron que en dicho río se han extinguido las truchas y las ranas.
Terra/AP