Nueva tragedia aérea
El presidente ruso, Dmitry Medvedev, envió sus condolencias al pequeño estado tras el accidente en el aeropuerto de Manas, una de cuyas partes es usada por el Ejército de Estados Unidos para suministrar ayuda a la fuerza internacional que combate a los talibanes en Afganistán.
La causa del accidente sigue sin estar clara, aunque el primer ministro, Igor Chudinov, dijo el domingo que las primeras informaciones apuntaban a que la aeronave había sufrido una despresurización repentina, provocando que el piloto solicitara un aterrizaje de emergencia.
El avión, propiedad de la aerolínea privada Itek-Air, estaba operado por una compañía iraní.
Los miembros de un equipo juvenil de baloncesto estaban entre los fallecidos, y según las autoridades muchas de las víctimas estaban tan carbonizadas que se necesitarán pruebas de ADN para identificarlas.
Sólo sobrevivieron 25 de las 90 personas que se estima que estaban a bordo, 14 de ellos ciudadanos kirguisos y 11 iraníes. La embajada de Estados Unidos en Kazajistán negó que en el vuelo viajaran dos jugadores de baloncesto estadounidense.
El ministro de Transporte, Nurlan Sulaimanov, dijo que el avión, construido en 1979, estaba en buen estado y había pasado una inspección hace sólo dos meses.
Terra/Reuters
