El Mundo
La secretaria de Estado norteamericana Condoleezza Rice reconoció el lunes que será difícil llegar a un acuerdo de paz entre israelíes y palestinos antes de concluir el año, pero dijo que ambas partes y Estados Unidos continúan comprometidos con ese objetivo.
Rice viajó a la región por séptima vez desde que ese objetivo fue propuesto hace nueve meses durante una conferencia de paz patrocinada por Estados Unidos.
La secretaria de Estado dijo que presionará a los bandos en pugna para que aseguren inclusive pequeños pasos en lugar de insistir en producir documentos que sólo demuestran progresos parciales.
Existían versiones de que el gobierno de George W. Bush deseaba que israelíes y palestinos firmaran un comunicado interino antes de que la Asamblea General de las Naciones Unidas se reúna en Nueva York a fines de septiembre, pero Rice insinuó que eso era improbable.
"Creo que es muy importante seguir haciendo avances, en lugar de intentar llegar de manera prematura a un conjunto de conclusiones", dijo Rice a periodistas a bordo de su avión.
Rice tendrá dos días de conversaciones con funcionarios israelíes y palestinos.
Desde la conferencia de paz de noviembre, en Annapolis, las negociaciones han registrado progresos escasos.
Por otra parte, la misión de Rice se realiza mientras Israel está sumido en la incertidumbre política, luego que el primer ministro Ehud Olmert anunció que renunciará una vez que su partido elija a un nuevo líder el mes próximo.
En tanto, Israel liberó el lunes a casi 200 presos palestinos con la intención de apoyar el presidente palestino Mahmud Abbas. La liberación ocurrió horas antes de la llegada de Rice.
"Ese es un signo de buena voluntad" por parte de Israel, dijo Rice.
Terra/AP