Estudio
En el estudio, entre 60% y 70% del ganado estaba orientado norte-sur, lo que Begall describió como "una gran desviación frente a una distribución al azar".
Hinchley señaló que un factor a tener en cuenta es la posibilidad de que las vacas simplemente busquen estar cómodas.
"No les gusta pasar calor. La temperatura de su cuerpo es 34 grados Celsius (102 Fahrenheit) y llevan encima chaquetas negras de piel, ¡literalmente! Si colocarse hacia el norte-sur les ayuda a mantenerse frescas, podría explicar porqué se colocan así".
Los investigadores dijeron que cuando sopla mucho viento, el ganado se planta de cara al viento y busca el sol en días fríos. Dijeron que pudieron ver cómo les afecta el tiempo cuando analizan pistas como la posición del Sol, basándose en las sombras.
"Este es un descubrimiento sorprendente", comentó Kenneth Lohmann, del departamento de biología de la Universidad de Carolina del Norte. "Nada como esto se ha observado nunca en rebaños o en cualquier animal grande".
Terra/AP
