Internacional
Por Joseph Guyler Delva
PUERTO PRINCIPE (Reuters) - El huracán Gustav se acercaba el martes al vulnerable Haití, mientras parecía encaminarse a ser la primera gran tormenta en amenazar la producción de petróleo y gas de Estados Unidos en el Golfo de México desde la devastadora temporada de huracanes del 2005.
La séptima tormenta de la temporada de huracanes del Atlántico 2008 tenía vientos máximos sostenidos de 90 millas por hora (145 kilómetros por hora) a las 11.00 hora local (1500 GMT), que lo convertían en un huracán de Categoría 1 en la escala Saffir-Simpson, usada para medir la intensidad de las tormentas, dijo el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos.
Los futuros petroleros se fortalecieron marcadamente en tanto los operadores observaban la potencial amenaza de Gustav. La mayoría de los modelos computarizados que los meteorólogos utilizan para predecir la senda futura de los huracanes mostró a Gustav rumbo a la dirección general de Luisiana y Texas.
Es probable que Gustav toque la península sudoeste del empobrecido Haití el martes más tarde y luego se mueva en dirección oeste al sur de Cuba sobre aguas cálidas y profundas que fomentan los ciclones tropicales.
Dichas aguas cálidas podrían reforzar a Gustav y llevarlo al máximo de la escala de huracanes si permanece sobre el agua y pasa poco tiempo sobre tierra, advirtieron meteorólogos. Si se convirtiera en un huracán Categoría 3 o más en el Golfo de México, conocidos como tormentas "importantes," sería el primero desde el Huracán Wilma, en el 2005.
"Si Gustav es capaz de pasar a través del Canal de Yucatán hacia el Golfo de México, podría intensificarse a fuerza de categoría 4 o 5 sobre las aguas cálidas en el Golfo," sostuvo el servicio meteorológico privado AccuWeather.
HAITI EN ALERTA
Las regiones sureñas de Haití, duramente golpeadas la semana pasada por la tormenta tropical Fay, están bajo alerta roja, el nivel más elevado.
Gustav amenazaba al país con 10 a 20 centímetros de lluvia, con la posibilidad de hasta 50 cm en áreas montañosas aisladas, dijo el CNH.
Haití es vulnerable a letales aludes e inundaciones repentinas porque sus laderas han sido deforestadas por la gente que busca carbón como combustible para cocinar.
"El huracán es muy peligroso. Le pedimos a la gente que lo tome muy seriamente," dijo Marie Andre Jeudi, una portavoz del servicio climático de Haití. "Le estamos pidiendo a la gente que vive cerca del mar o cerca de ríos que deje inmediatamente esos lugares y busque sitios más seguros."
(Reporte adicional de Chris Wilson en Washington, Editado en español por Hernán García, Lucila Sigal y Maria Pia Palermo)
Terra/Reuters