Internacional
Por Khalid al-Ansary
BAGDAD (Reuters) - Estados Unidos pidió a Irak permiso para mantener la presencia de tropas en ese país hasta el 2015, pero los negociadores de ambas partes acordaron limitar la autorización hasta el 2011, dijo el presidente iraquí, Jalal Talabani.
"Fue una propuesta de Estados Unidos para la fecha, que fue el 2015, y una iraquí, que fue el 2010, entonces acordamos en el 2011. Irak tiene el derecho, si es necesario, de extender la presencia de estas tropas," dijo Talabani en una entrevista con la red de televisión Al-Hurra según una transcripción que fue publicada el miércoles en el sitio de internet de su partido.
"Irak tiene el derecho, si fuera necesario, de extender la presencia de estas tropas," dijo.
Los detalles de las negociaciones del pacto de seguridad bilateral han estado surgiendo lentamente y los funcionarios estadounidenses e iraquíes dicen que están cerca de una conclusión.
El acuerdo brindará una base legal a las tropas estadounidenses para que permanezcan en Irak luego de que expire el mandato de Naciones Unidas a fin de año.
No había funcionarios estadounidenses disponibles en Bagdad para formular comentarios.
"Como hemos dicho, las negociaciones continúan y no vamos a entrar en detalles hasta que se concluya un acuerdo," dijo un funcionario de la embajada en Bagdad.
Previamente esta semana, el primer ministro iraquí, Nuri al-Maliki, anunció que ambos lados habían acordado que los últimos meses del 2011 serían la fecha final para la presencia de las aproximadamente 145.000 tropas estadounidenses desplegadas en Irak.
Funcionarios iraquíes habían hablado previamente de su deseo de poner fin a las patrullas de rutina estadounidense en ciudades y pueblos iraquíes a mediados de 2009.
"Esperamos que haya flexibilidad y entendimiento de ambas partes para lograr un acuerdo," dijo Maliki el miércoles en la televisión estatal.
INMUNIDAD LEGAL
El Gobierno iraquí está buscando garantías no sólo de una disminución gradual de las actividades militares de Estados Unidos en Irak, sino también de una restricción de la inmunidad legal de la que gozan las tropas extranjeras.
Washington se ha resistido a establecer fechas específicas para su retiro y es improbable que permita a Irak enjuiciar soldados estadounidenses en sus propias cortes.
Los puntos emergentes del acuerdo reflejan la creciente confianza del Gobierno de Maliki que, mientras la violencia cae fuertemente en todo Irak, espera definir el futuro de la presencia estadounidense.
Pero también ponen de manifiesto las presiones políticas que enfrenta Maliki dentro del país, a más de cinco años de que la invasión liderada por Estados Unidos derrocara a Saddam Hussein. El Parlamento iraquí debe aprobar el acuerdo final.
En otra señal de la confianza de Irak a la hora de asumir sus propios desafíos de seguridad, el Ejército estadounidense dijo el miércoles que iba a entregar el control de la provincia occidental de Anbar, en el pasado una zona conflictiva, al Gobierno iraquí en los próximos días.
El futuro de las tropas estadounidenses en Irak es un tema clave en Estados Unidos, que en noviembre celebra elecciones presidenciales.
(Reporte de Ahmed Rasheed; editado por Hernán García)
Terra/Reuters