El Mundo
Una de las heridas de mayor gravedad en el accidente aéreo ocurrido en Madrid la semana pasada evoluciona favorablemente, lo que ha permitido que se le retiren los analgésicos y se le desconecte del respirador, dijeron los médicos el jueves.
Gregoria Mendiola Rodríguez, una española de 44 años, sufrió varias lesiones en la cabeza, contusiones por todo el cuerpo y otras heridas de consideración cuando el avión en el que viajaba se estrelló el 20 de agosto cerca del aeropuerto de Madrid. En el accidente murieron 154 personas.
El marido de Mendiola fue una de las víctimas mortales del accidente, pero el hijo de 8 años de la pareja sobrevivió con apenas una fractura de pierna.
El departamento de salud del gobierno de la comunidad de Madrid dijo que la condición de Mendiola ha pasado de "muy grave" a "grave".
De los 18 supervivientes del brutal accidente en un vuelo de Spanair, 16 permanecen hospitalizados.
Los equipos médicos forenses trabajan utilizando sistemas de ADN para identificar los restos de las personas que murieron. Muchos de ellos acabaron calcinados y son casi irreconocibles.
El ministerio del Interior señaló que hasta ahora se han identificado 126 cadáveres.
Los equipos médicos han tenido dificultad a la hora de obtener dosis de ADN por parte de los parientes de algunas víctimas, lo que provoca que el proceso de identificación sea más lento.
Debido al retraso, una misa para las víctimas planeada inicialmente para el 1 de septiembre se ha aplazado 10 días, dijo el miércoles la arquidiócesis de Madrid.
Terra/AP