Armas en EEUU
En varios de los episodios de violencia más horrorosos registrados el año pasado se usaron esas armas, lo que está forzando a la policía de toda la nación a apelar a armamentos más potentes para equiparar el poder de fuego de los delincuentes.
La magnitud del problema queda bien reflejada en un período de 72 horas en septiembre pasado, que arrancó con cuatro agentes de la policía de Miami baleados y terminó en un complejo de departamentos en las afueras de Nueva Orleáns.
El jueves 13 de septiembre, un individuo que portaba un AK-47 mató a tiros al agente José Somohano, de 37 años, cuando éste se detuvo frente a un semáforo. Además hirió a otros tres agentes, que, al igual que Somohano, tenían solamente revólveres.
Horas después, el atacante, Shawn LaBeet, fue muerto a tiros por la policía.
La policía se negó a revelar cuántos balazos recibió Somohano o cuántos cartuchos fueron hallados en el lugar.
Terra/AP
