ELECCIONES
Alexandra Vilchez Charlotte (Carolina del Norte), 28 ago (EFE)- Los votantes hispanos de Carolina del Norte se encuentran en un dilema sobre por quién votar para gobernador el próximo mes de noviembre, ya que los principales candidatos han propuesto medidas anti-inmigrantes.
En un reciente debate, tanto el actual alcalde de Charlotte, el republicano Pat McCrory, como Beverly Perdue, demócrata y vicegobernadora, no perdieron la oportunidad para dejar saber al electorado que harán "todo lo posible" para combatir la inmigración ilegal.
McCrory, elegido durante siete periodos consecutivos para regir la ciudad más grande del estado, se inclina a favor de construir una cárcel para albergar a los "sin papeles" y de ampliar el programa 287g de identificación de indocumentados en centros penitenciarios.
"El costo de los ilegales en nuestras cárceles, hospitales, escuelas, es más grande que los beneficios que ellos nos dan", enfatizó el republicano durante el debate televisivo además de prometer la apertura de una corte de inmigración en Carolina del Norte.
Por su parte Perdue, quien hasta hace poco había "evitado" hablar sobre inmigración, propició un "golpe bajo" a la comunidad inmigrante al impulsar la medida de continuar la prohibición del acceso de estudiantes indocumentados a los colegios comunitarios.
"Este es un asunto del Gobierno federal pero no tiene sentido que eduquemos a individuos que al final no podrán trabajar por su estado migratorio", afirmó Perdue a Efe durante un mitin político esta semana en Charlotte.
Perdue, quien en su plataforma política promete "educación para todos", enfatizó que "trabajará arduamente" para que el próximo presidente y Congreso aprueben una reforma migratoria comprensiva.
"Nos encontramos en un dilema (hispanos) para estas elecciones de gobernador. Ninguno de los dos principales candidatos son buenos para la comunidad y nos impulsa a analizar la tercera opción (libertario)", afirmó a Efe Tony Asion, director de El Pueblo en Raleigh.
Para otra líder estatal, Ángeles Ortega, de la Coalición Latinoamericana en Charlotte, la posición de Perdue en contra de los estudiantes indocumentados abrió la posibilidad para que la demócrata pierda el apoyo que hasta ahora había conseguido de los hispanos.
"Ya conocemos a McCrory y nunca nos ha apoyado pero Perdue ha utilizado a los hispanos de chivo expiatorio y aunque soy demócrata, ella perdió mi voto", enfatizó.
Durante la visita de Perdue a Charlotte, la colombiana naturalizada estadounidense María Boral, resaltaba la necesidad de que los hispanos acudieran masivamente a las elecciones de noviembre para sentar un precedente.
"Estoy disgustada con la vicegobernadora por su posición de los estudiantes aunque entiendo que es política y siendo inmigración un tema controvertido, es difícil evitar tener una postura pero no nos queda otra opción que salir a votar", afirmó Boral a Efe.
Cifras de la Junta Electoral de Carolina del Norte indican que hasta el 28 de agosto había 5,9 millones de votantes en el estado, de los cuales 2,67 millones se registraron demócratas, 1,93 millones republicanos y 746 libertarios.
Los hispanos inscritos para sufragar son 54.884, lo que representa menos del uno por ciento del total del electorado, pero según un reporte del grupo Democracy North Carolina, 10.000 nuevos votantes latinos se registraron los últimos meses, lo que representa un incremento del 25 por ciento con respecto a años anteriores.
De los inscritos hispanos, 24.091 se identificaron como demócratas, 11.839 republicanos, 17 libertarios y 18.937 sin afiliación política.
"Estas elecciones son históricas y en particular para los latinos. Estamos registrando cifras de inscritos hispanos que sobrepasan expectativas y el esfuerzo continuará", añadió Carlos Casallas, coordinador de proyectos especiales de la Junta Estatal de Elecciones.
Para Germán De Castro, director de la Coalición de Votantes Hispanos, al final del día los hispanos del estado votarán demócrata porque es el partido que ofrece la oportunidad de "negociar" las diferencias.
Sin embargo otro votante, Esteban Aguilera, opina que los demócratas no deben "bajar la guardia" con respecto al voto hispano porque "todavía no han demostrado si están con nosotros". EFE av/ma (con fotografía)
Terra/EFE