Estados Unidos
El gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, declaró el jueves que el candidato presidencial demócrata Barack Obama tiene una política exterior que desea "fortalecer nuestra amistad con México y América Latina".
Esta ha sido la primera vez que un país latinoamericano o la región en su conjunto resuena en el podio de la convención nacional del Partido Demócrata, que al concluir en la jornada proclamó formalmente a Obama como su candidato presidencial.
Richardson, de ancestros mexicanos y que se rumora como aspirante para el puesto de secretario de Estado si Obama gana la presidencia, había tenido turno para hablar el miércoles pero su presentación fue suspendida debido a un caso de urgencia en su oficina, dijeron fuentes del gobernador.
El jueves compartió el podio del Pepsi Center con otros cuatro hispanos, que elevaron el total a 25 oradores de ascendencia latina, un número sin precedentes para una convención demócrata, dijeron fuentes del partido.
El congresista Luis Gutiérrez, de Illinois, fue el único en tocar el tema de la inmigración, pero no dijo que era necesaria una reforma para darles reconocimiento legal a los 12 millones de inmigrantes que viven sin documentos en Estados Unidos. Les agradeció más bien por "venir a nuestra gran nación a hacer los trabajos más pesados" para mantener a sus familias.
"Todo lo que ustedes necesitan es una oportunidad", dijo Gutiérrez.
La mención de Richardson a México y Latinoamérica se produjo como parte de un paquete de acciones que, según dijo, Obama adoptaría en política exterior a partir de enero.
"Vamos a tener un presidente que le ponga atención a América Latina y México", dijo por segunda ocasión, esta vez en español.
Hessy Fernández, portavoz de la campaña de John McCain, el candidato republicano, reaccionó afirmando que "hay que recordarle a Bill Richardson que Barack Obama nunca ha visitado México ni Latinoamérica".
"Entonces, ¿cómo podemos confiar en un aspirante presidencial que dice preocuparse por América Latina pero está en contra de los tratados de libre comercio con nuestros aliados y quiere sentarse a conversar sin condiciones con dictadores como Fidel Castro y Hugo Chávez?".
Richardson, también ex embajador ante las Naciones Unidas durante el gobierno del presidente Bill Clinton, fue el único orador que mencionó aspectos específicos de política exterior entre los más de un centenar de personalidades que han desfilado por el atril de la convención.
Obama ha propuesto durante la campaña primaria renegociar el tratado de libre comercio entre Estados Unidos y México, una posición que compartió con la entonces candidata Hillary Clinton en las primarias. Tanto Clinton como Obama han hablado también de una "moratoria" de acuerdos comerciales.
La posición de Obama sobre el tratado con México, del cual también forma parte Canadá, motivó una nota de preocupación del gobierno del presidente mexicano Felipe Calderón. Grupos empresariales estadounidenses, como la Cámara de Comercio, han expresado también su incomodidad.
Nelson Díaz-Balart, congresista republicano de la Florida y miembro del equipo de política exterior de John McCain, el rival de Obama, calificó la posición de Obama sobre México como "riesgosa" para un país que tiene graves problemas de violencia del narcotráfico y bandas armadas.
Terra/AP