Estados Unidos
Ante una enorme multitud que lo vitoreaba, Barack Obama prometió el jueves apartarse totalmente de "las políticas estropeadas de Washington y la fallida presidencia de George W. Bush" al embarcarse en la última etapa de su audaz intento por convertirse en el primer presidente negro del país.
"Estados Unidos, ahora no es momento para pensar en pequeño", dijo el senador por Illinois de 47 años ante aproximadamente 84.000 personas en el Invesco Field, un enorme estadio de fútbol a la sombra de las montañas Rocallosas.
En un discurso televisado a nivel nacional en el que aceptó la nominación presidencial demócrata, Obama enfatizó los temas que guiarán su campaña hasta las elecciones del 4 de noviembre: que ayudará a la clase media del país y será firme en seguridad nacional, y que una victoria del republicano John McCain equivaldría a un tercer período para el presidente Bush.
"Esta noche, le digo al pueblo estadounidense, a los demócratas y republicanos e independientes a lo largo de este gran país: ¡es suficiente!", afirmó.
"Somos el partido de Roosevelt. Somos el partido de Kennedy. Así que no me digan que los demócratas no defenderemos este país. No me digan que los demócratas no nos mantendrán seguros", agregó.
Obama prometió recortar impuestos a casi todas las familias de clase trabajadora, terminar la guerra de Irak y romper la dependencia de Estados Unidos del petróleo de Medio Oriente en el plazo de una década. En contraste, dijo, "John McCain ha votado en consonancia con el presidente Bush el 90% del tiempo" en cuestiones de salud, educación, la economía y otros temas.
En arremetidas contra su rival republicano, señaló que no es que McCain no esté interesado en los problemas económicos de los trabajadores, es que "simplemente no los comprende".
Las encuestas indican una contienda muy cerrada entre Obama y McCain, el senador por Arizona que se interpone entre él y un lugar en la historia. En una noche 45 años después de que Martin Luther King Jr. pronunció su discurso "Tengo un sueño", Obama no hizo ninguna mención a su raza.
El candidato mencionó el aniversario pero no profundizó en él. Su campaña ha intentado evitar que su candidatura sea definida por su raza en momentos en que trata de atraer a otros sectores del electorado estadounidense.
En búsqueda de ser identificado como un preconizador de un tipo nuevo de política, Obama sugirió que era posible al menos hallar terreno común en asuntos como el aborto, el control de armas, la inmigración y los matrimonios entre personas del mismo sexo.
Obama dirigió su discurso de 44 minutos de aceptación a la nominación de su partido para la contienda presidencial en un sitio inigualable para la convención, ante una multitud de tamaño sin par: el estadio lleno, con el relampaguear de las cámaras fotográficas en la noche, el telón de fondo sugiriendo la Casa Blanca, y los miles de delegados a la convención sentados alrededor del estrado en un enorme semicírculo.
"Estamos ante uno de esos momentos definitorios, un momento en que nuestra nación está en guerra, nuestra economía está en turbulencia y la promesa estadounidense ha sido amenazada una vez más", afirmó Obama.
"Somos mejores que estos últimos ocho años. Somos un mejor país que esto", agregó.
Obama y su compañero de fórmula, el senador Joseph Biden, partirán el viernes rumbo a Pensilvania, primera escala de una recta final de ocho semanas antes del día de las elecciones.
McCain contraatacó con una audaz medida, con la esperanza de captar un poco de la atención política al hacer circular el dato de que ya había elegido a un compañero de fórmula para la vicepresidencia. El gobernador de Minnesota Tim Pawlenty canceló todas las presentaciones que tenía programadas los próximos dos días, azuzando especulaciones de que él es el elegido.
En su discurso, Obama se comprometió a descartar las políticas económicas de Bush y reemplazarlas con las suyas diseñadas para ayudar a las familias que enfrentan fuertes presiones en este rubro.
"Recortaré los impuestos en 95% para todas las familias de la clase trabajadora. Porque en una economía como esta, lo último que deberíamos hacer es elevar los impuestos de la clase media", afirmó.
No lo mencionó en su discurso, pero Obama ha pedido aumentar los impuestos a los estadounidenses con mayores ingresos para ayudar a pagar la ampliación en los servicios de salud y otros programas internos.
Entre los artistas que asistieron al evento estuvieron Sheryl Crow, Stevie Wonder y will.i.am.
Antes de que Obama llegara se presentaron otros oradores, entre ellos el gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, y el ex vicepresidente Al Gore, quien señaló que el liderazgo de Bush ha significado calamidad y que McCain traería más de lo mismo.
Gore le dijo a la multitud: "Hey, yo creo en el reciclaje, pero esto es ridículo".
Agregó que con el apoyo de McCain, Bush y el vicepresidente Dick Cheney "han llevado a nuestra nación de una calamidad a otra".
"Si a ustedes les agrada el método Bush-Cheney, John McCain es su hombre", añadió Gore. "Si quieren el cambio, entonces voten por Barack Obama y Joe Biden".
McCain se encontraba en Ohio cuando Obama habló, y después de una serie de comerciales de televisión agudamente negativos durante la semana de la convención, su campaña difundió un anuncio de una sola noche donde felicitó al demócrata e hizo notar que el discurso se produjo en el aniversario del famoso discurso de King.
"Senador Obama, este es verdaderamente un buen día para Estados Unidos. Con frecuencia los logros de nuestros rivales pasan inadvertidos. Así que quise hacer un alto y decir: 'Felicidades'", afirma McCain en el anuncio.
"Qué perfecto que su nominación se produjera en este día histórico. Mañana estaremos de nuevo en la contienda. Pero esta noche senador, buen trabajo", agregó.
Los corresponsales Steven R. Hurst y Walter R. Mears de la AP contribuyeron con este despacho.
Terra/AP