América Latina
El ex diputado y ex alcalde Manuel de Jesús Castillo fue detenido el viernes por la policía, que lo buscaba desde principio de año por su vinculación al asesinato de tres parlamentarios salvadoreños en febrero de 2007.
"Se hizo un allanamiento en una lujosísima residencia, donde (Castillo) estaba oculto en el municipio de Quesada, Jutiapa", dijo a la AP el vocero del ministerio de Gobernación, Nery Morales.
La fiscalía ligó a Castillo en la investigación del asesinato en febrero de 2007 de tres diputados salvadoreños al Parlamento Centroamericano (Parlacen) y su chofer, al establecer que ese día existió una serie de llamadas entre el teléfono celular del entonces diputado y el del supuesto autor intelectual del crimen.
El jefe de la fiscalía de delitos contra la vida, Alvaro Matus, dijo en una conferencia de prensa que dieron con el político gracias a un rastreo que incluso condujo a los investigadores a la ciudad hondureña de San Pedro Sula, pero finalmente se detectó la morada en donde se escondía, en la localidad a unos 80 kilómetros al sudeste de la capital.
En la captura participaron más de 150 efectivos de la policía y Ministerio Público, pero cuando tocaron a la puerta el mismo Castillo abrió y no presentó resistencia a su arresto. En la misma vivienda estaban una mujer y un bebé.
El presidente Alvaro Colom se congratuló por la captura que dijo es resultado del trabajo de inteligencia de las fuerzas de seguridad.
En cambio, al ser presentado ante un juez Castillo declaró a periodistas que: "me entregué a la policía, yo los llamé y les dije donde estaba mi casa; yo les abrí la puerta cuando llegaron".
Agregó que la policía dice que lo arrestó en un operativo para cobrar la recompensa de unos 33.000 dólares ofrecida por su captura.
Los diputados salvadoreños fueron interceptados en la entrada a ciudad de Guatemala cuando viajaban a esta capital para participar en las sesiones del parlamento regional.
Los secuestradores, que luego se descubrió eran policías, llevaron a los parlamentarios y su conductor a un apartado camino rural en donde les dispararon y aún agonizantes los rociaron con gasolina e incendiaron.
Castillo fue transportado bajo un estricto dispositivo de seguridad hasta el edificio de tribunales en la capital, un trámite antes de su reclusión en una centro de detención.
Por su investidura de diputado, Castillo gozaba de inmunidad política que impedía abrirle un proceso. Al concluir la legislatura a la que pertenecía, resultó electo como alcalde de Jutiapa, una ciudad a 100 kilómetros al este de la capital, cargo del que se posesionó clandestinamente pues para entonces ya tenía orden de captura.
Otros tres detectives de la policía y cinco supuestos narcotraficantes son acusados por la fiscalía de planificar y ejecutar el asesinato de los salvadoreños Eduardo D'Abuisson, William Pichinte y Ramón González, todos diputados en el Parlamento Centroamericano (Parlacen) y el conductor del vehículo en que viajaban.
Cuatro policías supuestamente involucrados en el triple asesinato fueron acribillados por un escuadrón armado que penetró a la prisión en la que estaban recluidos.
Terra/AP