América Latina
El mandatario Alvaro Uribe aseguró el viernes que los colombianos deben aprender a vivir con sus diferencias políticas pero sin recurrir a las armas, en una manifestación que parecía responder a la idea de mostrar "bandera blanca" propuesta por su vicepresidente Francisco Santos.
"No hay que anular el debate político. El país está lleno de historias, de palabras lindas y apaciguantes y de resultados catastróficos. Es preferible el debate político y un buen avance en la realidad, que un país guardándolo todo, escondiendo todo lo malo detrás de palabras lindas", dijo Uribe durante un discurso ante empresarios.
Para el gobernante, "el debate político también ayuda (al país)", pero insistió en que "hay que aprender a vivir sin dispararnos con las armas, pero también diciendo verdades y contestando verdades".
Aunque no lo mencionó de forma directa, sus palabras parecieron una referencia a declaraciones recientes de Santos, quien llamó al gobierno y a la oposición a que "saquemos esa bandera blanca".
El vicepresidente indicó que las últimas recriminaciones y acusaciones entre Uribe, otros miembros del gabinete, opositores y miembros del poder judicial, recordaban tiempos del siglo pasado cuando, dijo, se inició una pugnacidad similar que desembocó en el conflicto interno armado.
Los comentarios de Santos surgieron luego que, tras meses de choques verbales entre el Ejecutivo y el Judicial, el ambiente se enturbió aún más cuando el lunes magistrados de la Corte Suprema indicaron que las autoridades judiciales debían investigar un supuesto complot de miembros del gobierno con paramilitares para empañar la honorabilidad de los jueces con el fin de obstaculizar investigaciones sobre lazos de esas bandas armadas con el mundo político colombiano.
Uribe, visiblemente molesto, replicó el mismo día que no había ningún complot, que su gobierno conocía la presunta existencia de un "tráfico de testigos" en las investigaciones judiciales sobre los lazos del paramilitarismo y congresistas.
Apuntó que, si bien acataba los fallos de la justicia, también podía disentir públicamente de ellos.
Sin embargo, el llamado de Santos habría surtido efecto. Tanto opositores como funcionarios judiciales han evitado nuevas declaraciones y Uribe no hizo menciones en la jornada sobre rivales políticos ni funcionarios judiciales.
El mandatario colombiano también se refirió a la posibilidad de su reelección, al afirmar que "no debe haber perpetuación del presidente".
"El país debe tener mucho líderes", acotó Uribe, quien no obstante dejó claro que entre otras cosas le preocupa la no continuidad del programa Seguridad Democrática, que implementó en su primer gobierno y que ha entregado buenos resultados.
Terra/AP