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Policías mexicanos detuvieron a cuatro integrantes del cártel de Sinaloa que admitieron haber asesinado y después quemado a dos funcionarios del estado de Chiapas (sureste), informó el viernes el titular de la fiscalía estatal, Amador Rodríguez Lozano.
Según sus propias declaraciones, los delincuentes secuestraron por error a dos trabajadores de la Secretaría de Infraestructura estatal y cuando el jefe del grupo se percató de la equivocación "los mató de un balazo en la cabeza y ordenó quemarlos (...) con diésel para que (los cadáveres) no los delataran", explicó el funcionario.
El cabecilla de la banda, apodado 'El Amarillo', se encuentra prófugo, explicó Rodríguez en conferencia de prensa.
Junto a los cuatro detenidos, que admitieron pertenecer al poderoso cártel narcotraficante de Sinaloa, la Policía también detuvo a tres integrantes del grupo armado "Los Zetas", de militares desertores pasados al tráfico de drogas.
Junto a los siete arrestados se decomisaron unas 50 armas largas, incluidas dos conocidas como 'mata policías' (capaces de penetrar chalecos antibala); además de casi 6.000 cartuchos, 90 granadas y 10 coches de lujo.
Más de 36.000 militares y policías federales participan en un operativo antidrogas en distintos puntos de México, donde la violencia ligada al crimen organizado ha dejado más de 2.600 muertos en lo que va de 2008, cifra superior a la de todo 2007, según recuentos de la prensa.
Terra/AFP