Internacional
NUEVA YORK (Reuters) - La decisión del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, de aumentar la cantidad de soldados en Irak el año pasado se tomó contra las sugerencias iniciales de sus máximos asesores, incluido su comandante en terreno, informó el domingo el periódico New York Times.
La decisión que Bush tomó en enero del 2007 de enviar 20.000 soldados adicionales a Irak fue criticada por profundizar un impopular conflicto, pero desde entonces ha sido considerada como uno de los factores que ayudaron a reducir la violencia en el país.
Citando algunos documentos secretos y entrevistas con varios funcionarios activos y en retiro, el Times dijo que la decisión de Bush de aumentar la cantidad de tropas para contrarrestar la insurgencia en Irak se dio después de meses de duro debate dentro del Gobierno.
La tendencia de Bush de ceder ante sus comandantes en terreno y su secretario de defensa había retrasado el nuevo enfoque en Irak hasta que la situación se acercó a la "guerra civil," como lo dijo un analista de la CIA a finales del 2006, informó el Times.
En ese momento, el Pentágono estaba a favor de dar más responsabilidad a las fuerzas iraquíes para facilitar la reducción de la cantidad de soldados estadounidenses.
El Departamento de Estado estaba presionando por un plan alternativo para presionar a Al Qaeda en Mesopotamia, controlando la violencia en Bagdad y deteniendo las matanzas sectarias sólo cuando alcanzaran el nivel de "asesinato en masa," informó el Times.
El embajador de Estados Unidos en Bagdad pedía más autoridad para negociar una solución política con los iraquíes.
"Las propuestas de enviar más soldados a Irak no producirían una solución a largo plazo y harían nuestra política menos, y no más, sustentable," citó el periódico al embajador Zalmay Khalilzad, según escribió en un documento clasificado.
Miembros del Consejo de Seguridad Nacional realizaron las exploraciones iniciales sobre un posible aumento de tropas, y se le pidió a un miembro del equipo, el capitán en retiro de la Armada William Luti, que averiguara con discreción si había tropas disponibles, dijo el Times.
Un informe confidencial titulado "Cambiando la Dinámica: Aumento y Combate, Crear un Espacio para Respirar y luego Acelerar la Transición" fue presentado en octubre del 2006, luego de consultas con el alto mando del Ejército.
El informe solicitaba un importante aumento de tropas, cerca de cinco brigadas, en Bagdad y otras zonas conflictivas.
La propuesta de reforzar las tropas dividió al Ejército de Estados Unidos, algunos oficiales apoyaban la idea, pero colaboradores del Estado Mayor sugerían que el Ejército sería exigido demasiado.
Tres días después de las elecciones parlamentarias del 2006, la Casa Blanca se reunió para revisar formalmente un aumento de tropas en Irak.
La renuncia del secretario de Defensa Donald Rumsfeld el 6 de noviembre retiró parte de la resistencia al aumento de tropas en el Pentágono, dijo el Times.
En la reunión del 22 de noviembre en la Casa Blanca, asesores de alto rango delinearon un "consenso emergente" en el futuro, citando un acuerdo generalizado sobre que el éxito en Irak es clave para la guerra contra el terrorismo del Gobierno de Bush.
Un documento preparado para la revisión decía "nuestro centro de gravedad (apoyo público) está en peligro debido a dudas de que nuestros esfuerzos en Irak estén en una trayectoria que lleve al éxito," informó el Times.
Aún después de que Bush anunció su decisión el 10 de enero, el máximo comandante estadounidense en Irak, general George Casey, no solicitó más de dos brigadas, cerca de 8.000 soldados en total, dijo el periódico. (Escrito por Chris Michaud; Editado en español por Ricardo Figueroa)
Terra/Reuters