El Mundo
Rusia advirtió el lunes a Occidente que se abstenga de ayudar al gobierno de Georgia y planteó una suspensión de la venta de armas a la ex república soviética hasta que tenga otras autoridades.
El canciller Sergey Lavrov hizo las declaraciones, que de seguro enfadarán a Estados Unidos y Europa, e irritarán al presidente georgiano Mijail Saakashvili. Insistió en que Moscú desea a Saakashvili fueron del poder en Georgia.
"Si en lugar de escoger sus intereses nacionales y el interés del pueblo georgiano, Estados Unidos y sus aliados escogen al régimen de Saakashvili, eso sería un error de proporciones realmente históricas", dijo.
"Para empezar, estaría bien imponer un embargo de armas a este régimen, hasta que autoridades diferentes hagan de Georgia un Estado normal", consideró en un discurso ante estudiantes de la principal escuela de diplomáticos de Rusia.
Al mismo tiempo del discurso de Lavrov, la Unión Europea se disponía a analizar el lunes en una cumbre la crisis en Georgia y sus relaciones con Rusia.
"La cumbre de hoy en la UE debe llegar a un gran acuerdo. Esperamos que la decisión que tomen esté basada en los intereses fundamentales de Europa", dijo el canciller ruso al señalar que los vínculos de Rusia con la OTAN pasaban por un "momento de definiciones".
Terra/AP