El Mundo
Una terminal de autobuses en el sur de las Filipinas fue atacada el lunes con una bomba que mató al menos cuatro personas y lesionó a 21, dijeron autoridades y atribuyeron en principio el hecho a delincuentes comunes.
El artefacto estalló en el interior de un autobús propiedad de una empresa que ha sido víctima de extorsionadores en el pasado. Las autoridades consideran que el ataque formó parte de un intento de extorsión, dijo el superintendente Francisco Villaroman, agente de la policía regional de inteligencia.
Un hospital provincial dijo que cuatro personas murieron en la explosión y que 21 fueron heridos, algunos de gravedad, en el atentado en la ciudad de Digos en la provincia Davao del Sur. Entre los lesionados está una niña de 3 años, de quien se desconoce de inmediato su estado de salud.
El jefe de la policía regional Andrés Caro dijo que hay una investigación en marcha y que una banda de extorsionadores llamada Al Khobar había exigido a la compañía en julio 500.000 pesos (11.100 dólares) más una cuota mensual de 50.000 pesos (1.100 dólares). Al negarse la empresa, los extorsionistas dinamitaron el 23 de julio un autobús en Digos en un ataque que dejó un muerto y 32 heridos, añadió.
Terra/AP