Internacional
Por Steve Holland
ST. PAUL, EEUU (Reuters) - El republicano John McCain ordenó el domingo cancelar los discursos políticos de la convención partidaria para su nominación del lunes para evitar una atmósfera festiva mientras una amplia zona de Estados Unidos se preparaba para enfrentar al huracán Gustav.
McCain y otros republicanos se movieron rápidamente para evitar repetir lo ocurrido en el 2005, cuando el presidente George W. Bush fue percibido como alguien que no estaba al tanto de lo que ocurría mientras el huracán Katrina devastaba Nueva Orleans.
"Por supuesto que este es un momento en que tenemos que hacer un lado la mayor parte de nuestra política partidaria," dijo McCain, que fue un duro crítico del desempeño de Bush durante el Katrina.
Los líderes republicanos, incluido McCain, dicen que sería impropio que los vieran celebrando mientras un fenómeno natural sacude la costa del Golfo de México a 1.700 kilómetros de distancia. Los organizadores de la convención dijeron que programarán día a día de acuerdo al impacto del huracán.
McCain, hablando a través de una conexión por video desde St. Louis tras visitar un centro de manejo de emergencia en Jackson (estado de Mississippi), dijo que era momento de "quitarse los sombreros republicanos y ponernos nuestros sombreros estadounidenses y decir 'Estados Unidos, nosotros estamos contigo."'
Los republicanos estaban en St. Paul para una convención de cuatro días en la que se nominará formalmente a McCain como candidato del partido para enfrentar al demócrata Barack Obama en la elección del 4 de noviembre.
Si el mismo McCain aparecerá en St. Paul (estado de Minnesota) aún estaba en el aire. McCain tiene programado cerrar la convención el jueves con su discurso de aceptación de la nominación.
McCain le contó a NBC News que era posible que diera su discurso de aceptación vía satélite desde la región del Golfo de México, diciendo que "todas las posibilidades y todos los escenarios" estaban abiertos.
El mismo Bush estaba concentrado en mostrar su preocupación por el impacto de Gustav.
El presidente y el vicepresidente Dick Cheney cancelaron ambos sus visitas a St. Paul para la convención, en la que debían dar discursos el lunes. La Casa Blanca dijo que Bush podría hablar a la convención más tarde durante la semana.
En visita a los cuarteles centrales de la Agencia Federal de Manejo de la Emergencia en Washington, Bush calificó a la tormenta como "muy peligrosa" e instó a las personas que habitan en la zona que hagan caso de las órdenes de evacuación.
El mandatario se dirigía a Texas para supervisar la respuesta al huracán.
Por su parte McCain, quien como una forma de distanciarse del poco popular mandatario ha criticado duramente su desempeño tras el desastre del huracán Katrina hace tres años, se dirigía hacia la región estadounidense del Golfo de México para sondear los preparativos para enfrentar la emergencia.
"Tengo toda la expectativa de que no veamos repetidos los errores de Katrina. En realidad, soy muy optimista en que veremos un grado de cooperación y un esfuerzo en representación de cada víctima, cada uno cuya vida haya sido tocada por este gran desastre natural," dijo McCain tras escuchar sobre los preparativos en Nueva Orleans y a lo largo de la cost del Golfo.
El jefe de campaña de McCain, Rick Davis, expresó a periodistas que la convención tendrá un cronograma abreviado el lunes -sólo aquellas actividades que sean requeridas- y exhortó a todos los delegados republicanos que asistan a la convención a evitar la retórica partidaria.
Davis dejó abierta la posibilidad de que otras actividades de la semana sean suspendidas o acortadas, diciendo que no podía especular sobre lo que sucedería en St. Paul más allá de los eventos que se celebrarán el lunes.
Los gobernadores republicanos del área afectada -Louisiana, Mississippi y Texas- no pudieron asistir a la celebración en St. Paul.
(Reporte adicional de Jeremy Pelofsky y Donna Smith en Washington; editado en español por Hernán García)
Terra/Reuters