Internacional
Por Julie Steenhuysen
CHICAGO (Reuters) - Las jóvenes que recibieron la vacuna para prevenir el cáncer de cuello de útero en Australia fueron entre cinco y 20 veces más propensas a padecer reacciones alérgicas raras pero severas que las niñas a las que se les aplicaron otras vacunas, informaron investigadores.
Los expertos señalaron que las reacciones alérgicas graves a la vacuna contra el virus del papiloma humano, o VPH, fueron inusuales y controlables y agregaron que la inmunización sigue siendo segura.
El equipo de científicos australianos dirigido por la doctora Julia Brotherton, del Hospital de Niños de Westmead, estudió a 114.000 jóvenes vacunadas con Gardasil, de Merck & Co, como parte de un programa de vacunación desarrollado en el 2007 en New South Wales.
De esas participantes, 12 presentaron casos sospechosos de anafilaxis, una reacción alérgica potencialmente peligrosa que puede causar problemas para respirar, náuseas y erupciones, informaron los expertos en Canadian Medical Association Journal.
Ocho de las 12 jóvenes tuvieron casos confirmados de reacciones anafilácticas después de recibir la vacuna, lo que equivale a una tasa estimada de reacción de 2,6 de cada 100.000 dosis administradas.
Esto, comparado con una tasa de 0,1 de cada 100.000 dosis registrada durante un programa de vacunación escolar contra la meningitis.
Con todo, el equipo de Brotherton señaló que las tasas se mantienen bajas y que no deberían desalentar el uso de la vacuna, que apunta a cuatro cepas del VPH, un virus común de transmisión sexual que provoca verrugas genitales y en la mayoría de los casos termina en cáncer de cuello de útero.
"Se trata sólo de recordar que hay efectos adversos extraños," dijo el doctor Neal Halsey, de la Johns Hopkins University en Baltimore, quien escribió un comentario sobre el estudio.
"No implica cambiar las fuertes recomendaciones para que todas las adolescentes reciban esta vacuna. Simplemente tenemos que asegurarnos de que no tengan esta reacción alérgica," añadió Halsey en una entrevista telefónica.
(Editada en español por Ana Laura Mitidieri)
Terra/Reuters